La agencia federal de investigaciones estadounidense (FBI) participa en las pesquisas sobre el ataque suicida del lunes contra un vehículo que salía del consulado de EE.UU. en la ciudad norteña paquistaní de Pesháwar, que dejó al menos 4 muertos y 19 heridos, informó hoy el Departamento de Estado.

"Oramos por la recuperación tanto de las víctimas estadounidenses como paquistaníes de este ataque. Deploramos este cobarde acto de ataque suicida con bomba y terrorismo... el FBI está participando en la investigación" así como agentes de la "seguridad diplomática", dijo en rueda de prensa Patrick Ventrell, portavoz del Departamento de Estado.

"Que nosotros sepamos, nadie se ha atribuido responsabilidad por el ataque, y no vamos a especular en este momento sobre quién podría ser responsable", enfatizó el portavoz.

Como regla general, cuando un ataque afecta a personal estadounidense, el Gobierno de Estados Unidos también lanza su propia investigación, aunque en este caso también está colaborando con las autoridades paquistaníes, explicó Ventrell.

"Valoramos la valentía de los funcionarios de seguridad paquistaníes que salvaron vidas, incluyendo las de dos de nuestros empleados. Les estamos agradecidos y si adelantan una investigación, desde luego que trabajaremos junto a ellos", dijo.

El lunes, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, condenó durante una rueda de prensa desde Yakarta el ataque suicida contra un vehículo que salía del consulado de Estados Unidos en Pesháwar.

Clinton viajó a Indonesia como parte de una gira internacional que realiza y que continuaba hoy en China.

La Embajada de EE.UU. en Islamabad informó en un comunicado de que la explosión no causó muertos entre su personal, pero añadió que "dos funcionarios estadounidenses y dos trabajadores paquistaníes del consulado resultaron heridos".

El atentado sucedió muy cerca de unas oficinas de Naciones Unidas en Pesháwar, la principal localidad del noroeste de Pakistán y capital de la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa, que rodea las áreas tribales fronterizas con Afganistán.

Esas zonas, que nunca han estado bajo completo dominio del Estado, sirven de refugio a facciones talibanes, grupos yihadistas y miembros de la red Al Qaeda y figuran entre las mas violentas de Pakistán.