El Congreso chileno aprobó hoy la reforma tributaria presentada por el Ejecutivo hace cuatro meses que servirá para mejorar la educación pública y la dejó lista para su promulgación por el presidente Sebastián Piñera.

Tras semanas de intensas conversaciones entre parlamentarios de oposición y del oficialismo para lograr la ratificación de la normativa gubernamental se logró esta noche el respaldo necesario para sacar adelante el proyecto que busca incrementar la recaudación fiscal en unos mil millones de dólares por año.

Entre sus aspectos centrales, la reforma sube de un 17 % a un 20 % el impuesto de primera categoría o impuesto a las grandes empresas y modifica la carga impositiva para las personas, estableciendo una rebaja adicional para los tramos de menores ingresos.

Asimismo, la normativa fija un mecanismo de descuento tributario para las familias que tengan hijos estudiando, sistema sobre la base del cual se le devolverán dineros por concepto de impuestos.

Tras la votación, el ministro chileno de Hacienda, Felipe Larraín, que destacó la gran cantidad de votos favorables en ambas cámaras y que originaron que la reforma quedara lista para ser promulgada, salió al paso de las críticas que pedían una reforma tributaria mayor, al sostener que este es el momento de "cuidar nuestra economía, a nuestro país".

"Aquí no solo hay recursos adicionales para la educación, hay también rebajas tributarias, apoyo a la clase media y a las pymes, rebaja en el impuesto de segunda categoría que está focalizada en los que tienen menos", añadió.

Piñera, que esta noche se dirigió al país en cadena nacional de radio y televisión, dijo tras la aprobación de la reforma tributaria que "hoy es un buen día para Chile".

"Con unidad, con diálogo y buena voluntad logramos un importante acuerdo para aprobar una reforma tributaria que incrementará los ingresos fiscales en cerca de 1.000 millones de dólares al año, los que serán íntegramente destinados a la reforma educacional que el gobierno impulsa", añadió el mandatario.

El Ejecutivo se vio obligado a presentar esta reforma tras más de un año de movilizaciones estudiantiles espoleados por la desigualdad y ahogados por las deudas de un sistema educativo que fue diseñado en plena dictadura militar y que en democracia se mantiene vigente.

El presidente de la Federación de Estudiantes de Chile, Gabriel Boric, aseguró a los periodistas que el acuerdo alcanzado en el Congreso no tiene el respaldo del movimiento estudiantil. "Los parlamentarios de oposición cometieron un grave error".

"Este acuerdo no cuenta con el respaldo del movimiento. Con este proyecto se fortalece la educación con copago (subvención), que es la que genera más segregación en nuestro sistema educacional y además la que tiene fines de lucro", añadió Boric.

En tanto, unos 30 militantes de la Juventud Socialista chilena ocuparon en la noche del martes la sede del partido en rechazo a la aprobación de la reforma tributaria en el Congreso.

La toma de la sede, situada en calle París, a tres manzanas del Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo, se debe a la decisión de la bancada de senadores de ese colectivo de apoyar la normativa del Ejecutivo, salvo el senador Pedro Muñoz, según comentaron los voceros de la movilización, Bastián Jul y Gabriel Ossandón.

Uno de los tantos lienzos que los jóvenes colocaron en el frontis del edificio cuestiona al presidente del Senado, Camilo Escalona: "Que diría (Clodomiro) Almeyda, que diría (Salvador) Allende, Escalona la vergüenza del Partido Socialista".

Almeyda, conocido popularmente como "Don Cloro", fue ministro de Defensa y de Relaciones Exteriores durante el Gobierno del presidente Allende (1970-1973).

En la vereda del frente, el ministro chileno de Educación, Harald Beyer, valoró el acuerdo para aprobar la reforma tributaria que impulsa el Ejecutivo y sostuvo que ésta permitirá avanzar hacia una educación "más equitativa" y de "mejor calidad".

Beyer explicó que esos recursos "van directamente a combatir la desigualdad" en la educación "nivelando la cancha primero en la educación parvularia, luego a través de aumento en la subvención en educación escolar y, finalmente, en becas y créditos para los estudiantes más vulnerables que hoy estaban costeando su educación superior".