Ecuador invertirá más de 900 millones de dólares en un proyecto para cambiar la estética de las ciudades, mediante la recuperación arquitectónica, vial y mejora de la seguridad, con la participación de la población en un proceso de afianzamiento de la identidad de los habitantes.

Así lo aseguró hoy la ministra coordinadora de Patrimonio, María Fernanda Espinosa, al presentar el proyecto "Ciudades con identidad".

"Hay un proceso acelerado de pérdida de identidad en las ciudades, un proceso de feismo urbano que debemos reconocer y enfrentar. Nuestras ciudades son cada vez más feas, menos amigables", dijo Espinosa en un encuentro con la prensa.

Por ello han ideado el proyecto "Ciudades con identidad", que invertirán hasta 2017 más de 933 millones de dólares en 73 ciudades.

El programa busca "cambiar la estética de las ciudades y el corazón de los ciudadanos", puntualizó Espinosa al asegurar que no se trata de ocultar la miseria.

"Nuestros procesos de reconversión urbana van a ser con y para la gente. No van a ser procesos de limpieza de los pobres", señaló al descartar un proceso de embellecimiento de la ciudad con la única finalidad de que queden para postales turísticas.

La idea, dijo, es que el proceso de reconversión urbana genere un "mejoramiento sustantivo de las condiciones de vida de la población local" y no expropiar el patrimonio, sino más bien propiciar una devolución del patrimonio a las comunidades locales.

Apoyado en fotografías de distintas ciudades, Jacobo Herdoíza, jefe del proyecto, enumeró entre los problemas al mal uso de zonas públicas, falta de respeto a la normas de construcción, falta de planificación arquitectónica, contaminación y exceso de cables eléctricos, que generan un "caos visual" y son peligrosos, entre otros, dijo.

En la estrategia de intervención territorial, usarán, en la zona de frontera, el eslogan de "Ciudades puerta al país del buen vivir", en tanto que en las ciudades de la Amazonía reforzarán cómo guiar el desarrollo urbano en relación a la naturaleza y a las culturas ancestrales.

En la región andina el concepto será conservar los centros históricos, los poblados menores y los paisajes culturales, en tanto que en la costa se buscará recuperar las riveras, los malecones y las "ciudades de portal", como se conoce en Ecuador a las compuestas por casas con soportal.

"En Galápagos aprovecharíamos que es una vitrina global de Ecuador para demostrar que las ciudades ecuatorianas pueden evolucionar a eco-ciudades", dijo Herdoiza.

El plan profundizará los valores de convivencia, pertenencia y solidaridad, el respeto a la normativa y al rol de la planificación así como dar un "impulso a la cultura cívica" a través de programas de rescate a las vías para las bicicletas, ornamentación, mejoramiento de la seguridad urbana, alimentación saludable.

Herdoiza dijo que la meta es recuperar los patrimonios y la belleza de la ciudad, especialmente en los espacios públicos, conscientes de que la belleza es subjetiva, por lo que la participación de los ciudadanos es fundamental.

"Partimos de la idea de que el concepto de belleza no es universal, por eso hablamos de ciudades con identidad", dijo Espinosa al lamentar que las personas han "naturalizado el caos" y se han acostumbrado a vivir en medio de la falta de respeto a sus derechos.

Entre los ejes del plan figura, además, la corresponsabilidad de los ayuntamientos, así como el desarrollo de un sistema de valores basados en la convivencia, pertenencia y solidaridad, por lo que Herdoiza subrayó que la campaña es fundamentalmente de fortalecimiento de valores, antes que de intervención física.

"No es un fachadismo, no es solo intervenir en la superficie, la idea es realmente tener un programa de intervención en un eje vertebral de la identidad", señaló Herdoíza.