La juventud y la poca experiencia se han apoderado de la posición más importante de la NFL.

Diez de los quarterbacks titulares en esta temporada tienen un año o menos de experiencia, luego que cinco equipos dejaron que los novatos se hagan cargo de lanzar los pases. Es una cifra sin precedentes en la NFL, donde la sabiduría y la experiencia son características preferentes para quien más maneja el balón.

No más.

"Una de las estadísticas más sorprendentes que he visto en el fútbol americano en los últimos 25 años es la cantidad de jóvenes quarterbacks que ahora ven acción desde muy temprano, pero juegan bien", dijo Jon Gruden, ex entrenador y actual analista deportivo de televisión.

Nunca antes hubo tantos equipos que hayan tomado el riesgo con tan poca experiencia en el puesto de quarterback.

Los 10 quarterbacks titulares con un año o menos en la NFL representan la mayor cantidad desde 1950, de acuerdo con la firma STATS LLC. Ese fue el año en que la liga incorporó tres equipos de la All-America Football Conference, entre ellos los Browns de Cleveland con Otto Graham.

El grupo de este año de aquellos recién llegados que serán titulares incluye a los novatos Robert Griffin III en Washington, Andrew Luck en Indianápolis, Ryan Tannehill en Miami, Brandon Weeden en Cleveland y Russell Wilson en Seattle. Ellos se incorporan a los titulares de segundo año Andy Dalton en Cincinnati, Blaine Gabbert en Jacksonville, Jake Locker en Tenesí, Cam Newton en Carolina y Christian Ponder en Minnesota.

La marca previa fue de ocho en 2000, un grupo de jóvenes quarterbacks que incluyó a Donovan McNabb, Jeff García, Daunte Culpepper, Cade McNown, Shaun King, Tim Couch, Ryan Leaf y Akili Smith.

Antes de eso, no había habido más de seis quarterbacks titulares novatos en los partidos de apertura de temporada de sus respectivos equipos, una medida de cuánto han cambiado las cosas. En lugar de reclutar a un quarterback y dejarlo en la banca durante toda una temporada, los equipos los están aprovechando desde el principio.

"Se están comprometiendo a ellos, van a tener acción de inmediato", dijo el entrenador de los Rams, Jeff Fisher. "No hay nada más valioso, desde el punto de vista de un jugador joven, que adquirir experiencia de juego. Un viejo dicho señala que la diferencia entre un jugador promedio y un buen jugador es aproximadamente 1.000 a 2.000 jugadas, ¿y de qué otra forma obtenerlas?"

Es una señal de que los quarterbacks que están saliendo de la universidad en estos días están mejor preparados para manejar el juego profesional. Es una indicación también de que los equipos piensan que los mariscales de campo jóvenes están más preparados para lidiar con el éxito.

Hay pruebas recientes de que esto puede funcionar. Newton y Dalton llegaron al Pro Bowl la temporada pasada como novatos. Dalton incluso llevó a los Bengals de Cincinnati a los playoffs en su primera temporada.