El expresidente de Guatemala Alfonso Portillo (2000-2004) convocó hoy a los guatemaltecos a una "resistencia pacífica" para evitar ser extraditado a Estados Unidos donde es reclamado por lavado de dinero, debido a que, aseguró, ese país no garantiza el respeto a sus derechos humanos.

Al asistir este lunes a la sede los tribunales a firmar un libro de asistencia por un proceso de peculado (malversación de fondos) que está en fase de apelación, Portillo dijo a los periodistas que está dispuesto a luchar "hasta con mi propia vida" para que se respete la ley.

"Convoco al pueblo de Guatemala a que nos organicemos. Vamos a pelear todos porque jurídicamente tenemos con qué hacerlo", expresó el exmandatario al cuestionar la decisión de la Corte de Constitucionalidad (CC), máxima instancia jurídica del país, que la semana pasada confirmó su extradición a Estados Unidos.

"Yo estoy dispuesto a brindar hasta mi vida en esta lucha para que se respeten mis derechos que establece la Convención Americana de Derechos Humanos", sostuvo el exgobernante.

Portillo aclaró que el adverso fallo de la CC no lo destruyó ni derrotó, y anunció que ha nombrado a una comisión, cuyos integrantes no precisó, que será la responsable de coordinar "la resistencia pacífica en apego a la Constitución Política de Guatemala".

Aseguró que ha sido "tolerante y respetuoso" y que "he creído en las instituciones", pero, subrayó, "me duele, me da vergüenza y me da tristeza (porque) no es posible seguir soportando a gente como Francisco Dall'Anese)".

Portillo hacía referencia al exfiscal costarricense que dirige la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), la cual participó en las investigaciones y el proceso judicial abierto en su contra.

El pasado jueves, la CC rechazó un recurso de amparo presentado por el expresidente para evitar su extradición, la cual fue firmada en noviembre pasado por el entonces presidente de Guatemala, Álvaro Colom.

Portillo también anunció que acudirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Washington, "para decir que Estados Unidos no me garantiza a mi los derechos humanos" si lo extraditan a ese país.

El exjefe de Estado es reclamado por una Corte de Nueva York que lo acusa de haber utilizado el sistema bancario estadounidense para "lavar" unos 70 millones de dólares que habrían sido defraudados al Estado guatemalteco durante su mandato.

Permanece encarcelado en una base militar del norte de la capital guatemalteca desde enero de 2010, tras ser capturado en una población del Caribe del país cuando intentaba escapar hacia Belice.

En mayo de 2011, en una polémica decisión que aún es objeto de apelación, un tribunal penal de Guatemala absolvió a Portillo de un proceso por el delito de peculado de unos 15 millones de dólares, que le imputó la Fiscalía.