Los responsables económicos de la Comisión Europea y el presidente del BCE comparecerán hoy ante la Eurocámara, en un momento clave para el futuro diseño de la Unión Monetaria y a tres días de que la institución monetaria revele su plan de compra de deuda soberana.

El máximo responsable del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, será el primero en informar a los eurodiputados de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo de sus planes y de su visión sobre el futuro de la moneda única, pero lo hará a puerta cerrada, alejado de los focos de la prensa.

En la agenda de la Comisión consta un solo punto para la reunión con Draghi y los comisarios de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn; de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier; y de Competencia, Joaquín Almunia: las propuestas que hay sobre la mesa para crear una verdadera Unión Económica y Monetaria formada por una unión bancaria, política y fiscal.

La Comisión Europea presentará el día 12 en el marco del tradicional discurso del estado de la unión su propuesta para avanzar en uno de los pilares de la nueva arquitectura: la unión bancaria, que se centrará en la creación de un supervisor bancario único en el que el BCE tendrá el papel protagonista.

La comisión parlamentaria presentara sus propias propuestas a finales de septiembre, antes de que el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, presente en la próxima cumbre europea de mediados de octubre un informe intermedio con una hoja de ruta y un calendario específico para hacer realidad esta nueva visión europea.

Barnier es el responsable del diseño de las propuestas para la creación de una unión bancaria, pero también Rehn y Almunia colaboran en la elaboración de las iniciativas con el fin de velar por la estabilidad financiera y evitar distorsiones de competencia.

Precisamente, la estabilidad financiera será el punto de atención de los eurodiputados cuando conversen con Draghi, quien no ha acudido el fin de semana a la reunión de banqueros de Jackson Hole (Wyoming, EEUU) debido a la gran carga de trabajo que tiene.

No es habitual que el italiano comparezca a puerta cerrada ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara, pero su viaje a Bruselas se produce a tan solo tres días de la primera reunión del Consejo de Gobierno del BCE, tras el verano.

Cualquier palabra de Draghi es analizado con lupa y tiene un impacto inmediato en los mercados, que esperan con gran atención los planes que la institución monetaria prevé presentar el día 6 para comprar deuda y combatir así los altos tipos de interés a los que tienen que hacer frente países como España e Italia.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha asegurado en varias ocasiones que, sólo una vez que el BCE revele sus ideas, se planteará la opción de solicitar ayuda al fondo europeo de rescate para la compra de deuda soberana.