Los bombardeos de las tropas del régimen sirio contra la ciudad de Al Bab, en la provincia septentrional de Alepo, causaron hoy una veintena de muertos, según los grupos opositores.

Los Comités de Coordinación Local (CCL) informaron de que 25 personas perecieron debido a los ataques lanzados por aviones militares, mientras que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) fijó la cifra de víctimas mortales en 18.

Un edificio quedó destruido por los bombardeos, de acuerdo al comunicado del Observatorio, que explicó que los habitantes tratan de salvar a los heridos de debajo de los escombros.

Entre las víctimas de Al Bab hay mujeres y niños, mientras que en la localidad de Azaz, también en Alepo, los bombardeos causaron importantes daños en otro edificio, sin que por el momento se hayan confirmado víctimas.

Los ataques de las fuerzas gubernamentales también castigaron el barrio de Al Maishar en Alepo, donde un bloque de viviendas quedó destrozado.

La ciudad de Alepo es escenario desde mediados de julio de una ofensiva militar para recuperar los barrios en manos de los rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS).

En el resto del país, los bombardeos afectaron a la provincia central de Homs, en especial la localidad de Rastan, que sufre escasez de alimentos y medicamentos, y a Damasco y las poblaciones de su periferia.

En el barrio de Tishrin en Damasco se registraron violentos combates entre los rebeldes y las tropas gubernamentales, un día después de que varias explosiones alcanzaran sedes militares del corazón de la capital.

También estallaron enfrentamientos entre ambos bandos en la provincia costera de Latakia (noroeste), donde, según el Observatorio, fallecieron al menos ocho efectivos de las tropas del régimen y cinco combatientes del ELS.

Ante la escalada de la violencia, el nuevo enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, el argelino Lajdar Brahimi, calificó hoy su misión en ese país de "casi imposible".