La pertiguista cubana Yarisley Silva, subcampeona olímpica en Londres 2012, se prepara para nuevos retos como el mundial del año que viene en Moscú y lograr un salto de 4,80 metros en sus próximas apariciones, afirmó su entrenador, Alexander Navas, en una entrevista difundida hoy por la prensa cubana.

"Para eso debemos mejorar detalles técnicos e incrementar el agarre. Yari es la saltadora de nivel mundial con menos desarrollo en ese sentido, razón por la cual no ha podido llegar más alto. Si logramos un 4,40 de agarre, puede suceder cualquier cosa", comentó Navas al semanario oficial Trabajadores.

Silva es la primera pertiguista de la isla que ha logrado una medalla olímpica, la de plata, con un salto de 4,75 metros, la misma altura que le dio la presea dorada en los Juegos Panamericanos de Guadalajara en 2011.

El preparador reveló que su discípula aspira a superar los 4,80 metros, una altura que "no ha saltado oficialmente, pero sí en entrenamientos", y confía en repetir la hazaña siempre y cuando pueda contar con "la pértiga indicada".

Al valorar la actuación olímpica de Silva señaló que "lo más importante fue que ella estaba preparada técnica, física y psicológicamente para lograr el resultado".

Sin embargo, lamentó que el clima en Londres la afectara al intentar los 4,80 metros, a diferencia de las otras alturas en que saltó con garrochas que dominaba con facilidad.

"Era la marca planificada para la competencia, porque sabíamos, garantizaría una medalla de cualquier color. Para lograrla empleamos una pértiga más dura, difícil, que exige un mejor clima. Sin lluvia ni tanto aire y frío habría saltado con más confianza", apuntó el técnico.

Navas calificó el último año de Silva de "muy positivo, estable en los entrenamientos y los resultados" e indicó que su discípula ha logrado en los últimos meses "una tremenda madurez deportiva y competitiva", pese a que en el Mundial de Estambul en pista cubierta no logró el éxito esperado.

"Yari estuvo a gran nivel en el comienzo de la temporada, llegó a saltar tres veces por encima de 4,70 metros (70, 71 y 72), pero siete días antes del inicio del certamen sufrió una molestia y no pudo llegar al podio. Recuerdo que pensé: parece que nos toca en Londres", añadió.

Después del certamen olímpico la pertiguista "se siente una más de la élite, gana y pierde con las mejores, lo cual da seguridad, confianza", a diferencia de hace cuatro años cuando veía a sus rivales muy superiores, concluyó el técnico. EFE