Las lesiones que sufren el ala cerrada Jason Witten y el esquinero Mike Jenkins evolucionan bien y pueden estar listos para el partido inaugural de la nueva temporada de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) que los Cowboys de Dallas disputarán el miércoles frente a los Giants de Nueva York.

El entrenador en jefe de los Cowboys, Jason Garrett, rechazó que Witten y Jenkins estén descartados para el partido contra los Giants, actuales campeones del Super Bowl.

Witten vistió el uniforme el sábado pasado por primera vez desde que sufrió una herida interna en el bazo en el segundo juego de la pretemporada ante los Raiders de Oakland, y hoy volvió a entrenar por tercer día consecutivo.

Los Cowboys tienen previsto viajar el martes a Nueva York para el importante partido que les espera en el inicio de la nueva temporada.

"Me he sentido bien y quiero jugar, aunque no haya hecho todavía contacto", declaró Witten a los periodistas. "Necesito el alta médica, pero si me la dan es un hecho que voy a jugar. Estoy haciendo todo lo posible para jugar".

La última palabra la tendrán los médicos del equipo cuando el martes hagan la última evaluación sobre el estado de salud de Witten.

"Ha estado bien", comentó Garrett. "Con ese tipo de lesiones hay que extremar precauciones. La temporada es larga. Pero tampoco está fuera en este momento. Su estatus es 'día-a-día'".

El entrenador en jefe de los Giants, Tom Coughlin, comentó que se prepara para enfrentar a los Cowboys como si Witten fuera a jugar.

"No podemos tomar el riesgo de ignorar en nuestro plan de juego a alguien como Jason", comentó Coughlin.

"Fue el jugador con más recepciones de los Cowboys la temporada pasada y su mariscal de campo se siente cómodo pasándole el balón", agregó.

"En esta liga nunca sabes", agregó Coughlin. "Sería un error dar por hecho que Jason no va a jugar. Siempres debes estar preparado para enfrentar a los mejores hombres que tienen los Cowboys".

El mariscal de campo de campo de los Cowboys, Tony Romo, es también de los que piensan que su compañero estará listo para el partido del miércoles.

"Hasta donde sé, creo que va a jugar", comentó Romo. "Ha estado con nosotros y ha entrenado, lo que significa que tiene posibilidades de jugar".

Witten, de 30 años, en su décima temporada, recibió 79 pases para 972 yardas y cinco 'touchdowns' en el 2011, lo que lo convierte en el tercer receptor con más yardas (7.909) en la historia de los Cowboys Dallas, sólo superado por Michael Irvin y Tony Hill.

El veterano jugador también es el segundo con más pases completos, 696, incluidos receptores abiertos y alas cerradas, en la historia del equipo.

Mientras que Jenkins sólo entrenó el domingo y lunes, sus primeros días equipado desde la temporada anterior, luego de que fue operado del hombro derecho el pasado febrero.

"Es obvio que a Mike le falta ritmo", comentó Garrett. "Pero ha jugado muchos partidos en esta liga desde que era novato (2008) y si se siente cómodo no dudaría en permitirle jugar el miércoles".

"Su estatus sigue siendo 'día-a-día'", agregó. "Será una decisión que tendré que tomar antes del partido".

Jenkins tenía previsto trabajar el sábado con el resto del equipo, pero dolores de cabeza (migraña) lo dejaron fuera de la sesión de entrenamiento.