El disidente cubano Jorge Cervantes, encarcelado desde el pasado 22 de agosto, está ingresado en un hospital por una huelga de hambre que inició hace doce días para demandar su liberación, denunció hoy su esposa, Kenia Leguen.

Cervantes, de 42 años, está recluido desde el pasado 29 de agosto en el hospital provincial "Ernesto Guevara" de la ciudad oriental de Las Tunas, y "se declaró en huelga de hambre porque considera que está encarcelado injustamente", según dijo Leguen a Efe, por teléfono.

"Él (Jorge Cervantes) no permite que le pongan sueros ni nada, solo bebe pocos de agua, y el médico dice que tiene que comer", añadió la mujer.

El opositor reside en el municipio oriental de Contramestre y fue encarcelado en la prisión "Potosí", de Las Tunas, provincia situada a 690 kilómetros al este de La Habana, "porque no cumplió los requisitos de la libertad condicional, según dijeron las autoridades", añadió Leguen.

Señaló que la detención de Cervantes se produjo cuando estaba participando en actividades del grupo disidente "Unión Patriótica de Cuba" (UNPACU).

Además recordó que a mediados del año pasado, el opositor "estuvo 29 días internado en el hospital de Santiago de Cuba ("Saturnino Lora") por otra huelga de hambre".

En aquellas fechas Cervantes fue detenido porque "colocó letreros públicos de contenido social haciendo críticas del deterioro del ambiente, las vías y la precariedad en que viven muchos ciudadanos de Contramaestre", de acuerdo con denuncias de familiares y miembros de la disidencia interna.

En su último informe divulgado a principios del mes pasado, la opositora Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) denunció que el domicilio de Cervantes había sido objeto de actos represivos por parte de la policía política.

El Gobierno cubano considera a los disidentes "contrarrevolucionarios" y "mercenarios" al servicio de Estados Unidos.