En el arte y la escultura se ha inspirado la gallega Eva Soto para elaborar una colección de dieciocho piezas con exquisitos volúmenes que ha conseguido a través del "origami" y que hoy ha presentado en el EGO.

Mas de seis meses le ha llevado hacer la colección que comienza con el proceso de teñido de las telas de manera artesanal. "He escogido tejidos blancos y los he tintado en azul marino, verde y rojo", ha contado a EFEstilo.

A continuación, estampó algunas de las telas con bellas pinturas de plantas y pájaros con las que ha cosido hermosos vestidos que ha realzado con ornamentadas mangas.

Pero, por si esto fuera poco, la diseñadora nacida en Camados (Pontevedra) ha recuperado el origami, arte de origen japonés que consiste en el plegado de papel para obtener figuras de formas variadas, para configurar vestidos de ensueño.

Uno de los vestidos, tintado en un intenso pradera, ha sido confeccionado con más de mil piezas de tela plegadas con mimo y cosidas una a una. "He estado cortando, plegando y cosiendo este vestido durante tres meses", ha explicado.

Otro de los diseños se ha realizado con seda entretelada con papel, con la clara intención de aumentar aún más el volumen, todo un canto al buen gusto.

Le ha precedido la diseñadora Leyre Valiente, quien también ha debutado en el EGO con una colección que representaba "la evolución de la mujer desde su nacimiento hasta su muerte", según ha detallado.

El desfile ha comenzado con propuestas nude y rosas empolvados, tonos que han simbolizado la niñez. Después, el negro se ha encargado de demostrar que la adolescencia es pura rebeldía. Tonos ocres, dorados y rojos dan vida a la mujer madura, "que se acepta tal y como es", según ha dicho Valiente.

Para el hombre, un único modelo: un abrigo de corte medieval "que también puede lucir la mujer, porque es unisex", ha advertido.

El desfile se ha cerrado con un vestido de gasa verde esperanza transparente.