El personal de cabina de la compañía aérea alemana Lufthansa, con excepción de los pilotos, reanudará mañana sus paros para exigir mejoras salariales y la renuncia de la aerolínea a contratar personal externo.

Un portavoz del sindicato del sector, UFO, advirtió anoche que no se sabrá que vuelos y aeropuertos se verán afectados por el paro hasta seis horas antes de que comience el mismo.

La primera jornada de la huelga el pasado viernes, de ocho horas de duración, provocó un caos en el aeropuerto internacional de Fráncfort, donde Lufthansa se vio obligada a cancelar unos 200 vuelos y el paro provocó numerosos retrasos en otros enlaces, también en terceras compañías.

La compañía aérea alemana, la mayor de Europa, ha comunicado, entre tanto, que tratará de prepararse lo mejor posible para hacer frente a los nuevos paros, si bien reconoció que el margen de seis horas para la convocatoria es muy reducido para intentar minimizar los efectos de la huelga.

El sindicato destacó que esa medida tiene como fin evitar que la aerolínea pueda reaccionar a tiempo y reducir los efectos de la huelga con el apoyo de otras compañías aéreas asociadas o personal mercenario.

El sindicato Ufo anunció el pasado martes el inicio de los paros tras el fracaso de las negociaciones con la dirección de la empresa y tras consultar a sus afiliados, que respaldaron mayoritariamente la huelga.

Tras tres años de congelación salarial y 13 meses de negociaciones infructuosas, Ufo exige para el personal de cabina de Lufthansa aumentos salariales del 5 % y el compromiso de la misma de no contratar personal externo.

El sindicato sectorial representa los intereses de la mayoría de los 19.000 empleados de cabina de Lufthansa y por ahora no incluirá en sus paros a los trabajadores de las filiales Cityline, Eurowings y Germanwings.