Un atacante suicida con un automóvil cargado de explosivos embistió a un vehículo del gobierno estadounidense en el noroeste de Pakistán, matando a dos paquistaníes y lesionando a 19 personas más, entre ellas dos norteamericanos, dijeron las autoridades.

El ataque en la ciudad de Peshawar recuerda los peligros que los funcionarios estadounidenses enfrentan mientras trabajan en Pakistán, especialmente en el noroeste del país, donde los talibanes y milicianos de al-Qaida tienen más presencia.

Los insurgentes han realizado decenas de ataques explosivos en Peshawar en los últimos años, pero los que tienen objetivos estadounidenses han sido relativamente inusuales, al parecer por la intensas medidas de seguridad que ha tomado el gobierno de Washington.

El atacante embistió el vehículo blindado después de que había salido del consulado estadounidense en Peshawar y viajaba por una zona de la ciudad que alberga varias organizaciones internacionales, incluida Naciones Unidas, dijo el Policía Pervez Khan, quien formaba parte de la escolta de seguridad del vehículo.

El ataque mató a dos paquistaníes e hirió a otras 19 personas, dijo el Policía Javed Khan.

Dos estadounidenses y dos pakistaníes que trabajan en el consulado estadounidense en Peshawar estaban entre los heridos, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, quien calificó el ataque como un "acto atroz".

Las heridas de los estadounidenses no amenazaban su vida, dijo un funcionario de la embajada de Estados Unidos que habló bajo condición de anonimato porque la información no había sido divulgada oficialmente.

El encargado de negocios de la misión diplomática, Richard Hoagland, elogió a las fuerzas de seguridad paquistaníes por salvar las vidas de los cuatro empleados del consulado.

"En este mundo peligroso donde los terroristas pueden atacar en cualquier momento, todos debemos trabajar juntos — paquistaníes y estadounidenses por igual_, porque tenemos un fuerte interés mutuo en derrotar el terrorismo", dijo.

El coche que conducía el atacante suicida contenía 110 kilogramos (240 libras) de explosivos, dijo el policía paquistaní Abdul Haq.

La explosión destrozó la camioneta que llevaba a los empleados consulares y provocó un incendio voraz. Los equipos de rescate y varios residentes se apresuraron a apagar el fuego y sacar a los muertos y heridos. Todo lo que quedó de la camioneta fue una carcaza de metal retorcido.