Un equipo del gobierno metropolitano de Tokio inició hoy una inspección del archipiélago de las Senkaku, cuya soberanía es objeto de disputa con China, como parte de un plan que busca comprar el terreno de tres de esas islas a su propietario privado.

Los 25 miembros del equipo municipal llegaron a la zona de las Senkaku (conocidas como Diaoyu en China) a primera hora de hoy y comenzaron a estudiar la calidad del agua alrededor de tres de los ocho islotes, aunque sin llegar a poner pie en ellos, informó la agencia Kyodo.

Las autoridades municipales habían solicitado al Gobierno central permiso para desembarcar en las islas, pero éste lo rechazó para no suscitar fricciones diplomáticas con China.

La inspección está dirigida a determinar cuál sería el precio apropiado de compra de esas tierras y su posible uso en el futuro.

La polémica propuesta de adquirir los islotes a su propietario japonés partió del gobernador de Tokio, Shintaro Ishihara, y poco después el Gobierno central indicó que está a su vez en conversaciones con el dueño de las islas con vistas a su posible compra.

China, por su parte, ha advertido de que cualquier acción tomada por parte nipona en el archipiélago será "ilegal e inválida".

La disputa sobre las islas, administradas por Japón y reclamadas por China y también por Taiwán, se recrudeció a mediados de agosto con el desembarco de un grupo de activistas chinos, que fueron deportados por las autoridades niponas.

Pocos días después desembarcaba en el lugar otro grupo, esta vez de nacionalistas japoneses, lo que provocó las protestas de Taiwán y China, donde en las últimas semanas se han producido varias protestas anti-niponas.

Las Senkaku/Diaoyu están situadas en el Mar de China Oriental, a unos 150 kilómetros al noreste de Taiwán y 200 al oeste del archipiélago nipón de Okinawa, y tienen una superficie de unos siete kilómetros cuadrados.

Se cree que el archipiélago, que está deshabitado, cuenta con grandes recursos marinos y energéticos.