Con apenas 26 años de edad, Laura De Castro, subdirectora del Departamento de Voluntarios del Comité Anfitrión de la Convención Nacional Demócrata (DNCC), tiene uno de los trabajos más difíciles de la convención: coordinar a 16.000 personas.

De Castro, hija de dos reconocidos militantes del Partido Demócrata de Carolina del Norte, y de origen colombiano, admite que la política "corre en sus venas", y que desde muy pequeña se estaba preparando para esta labor.

"Como soy la menor de cuatro hermanos, mis padres me llevaban a eventos de inscripción de votantes, a hacer llamadas para que la gente fuese a sufragar, a ir a jornadas de recaudación de fondos, a diversas actividades del partido. Comencé muy temprano a ser voluntaria", afirmó De Castro en entrevista con Efe.

De Castro, que tiene dos licenciaturas, en Ciencias Políticas y en Español, comenzó el pasado mes de febrero a reclutar a las miles de personas que mostraron interés en colaborar con la organización del DNC.

"La respuesta a nuestro llamado fue impresionante. Necesitábamos 12.000 voluntarios y terminamos con 4.000 más, la mayoría son de las Carolinas, pero tenemos personas de los 50 estados de la unión", apuntó De Castro.

La joven resaltó que la experiencia de coordinar a los voluntario ha sido maravillosa, sobre todo, formar parte del selecto grupo de personas oriundas de Charlotte, que han trabajado para sacar adelante el evento político más importante de la región.

"Es un momento histórico el que estamos viviendo en Charlotte, mucha gente quiere ser parte de éste, están orgullosos y deseosos de mostrar al mundo la ciudad que tenemos, de lo que somos capaces de hacer, y mi trabajo es coordinarlos", apuntó.

Antes de llegar al DNCC, De Castro trabajó en la oficina de la Secretaria del Trabajo, Hilda Solis por dos años, en la oficina de Asuntos Hispanos/Latinos de la Gobernación de Carolina del Norte, y con el senador estatal Floyd B. McKissick.

También fue subdirectora del Voto Juvenil para la campaña de Barack Obama en 2008 y antes desempeñó puestos de liderazgos dentro del partido como presidenta de los Teen Demócratas, de los Demócratas Universitarios dos veces, y hasta ahora es miembro del Comité Ejecutivo del Partido Demócrata en Carolina del Norte.

"He tenido muchos trabajos, pero ninguno tan demandante como éste. Son cientos de labores que debes coordinar. Sin voluntarios, no creo que se puede organizar un evento de esta magnitud. Ellos son una extensión de la tarea que realizamos", apuntó.

En cuanto a la participación de los hispanos como voluntarios, De Castro enfatizó que aunque muchos están colaborando, serán los jóvenes, que ahora estudian en las preparatorios y en las universidades, los que en un futuro serán más activos.

"Lo vemos ahora con los 'soñadores', que han sabido organizarse y luchar por conseguir un mejor futuro, reconocen que hay que involucrarse en las causas políticas para hacer diferencia en sus comunidades", agregó.

Sin embargo, para la puertorriqueña Carmen Cruz, de 60 años, convertirse en voluntaria de la convención, ha sido la manera de encontrar un nuevo "propósito en su vida", y de para mantenerse activa y productiva.

"Estoy retirada y ahora sí puedo dedicar tiempo a hacer algo por mi comunidad, en la ciudad que vivo hace doce años, y de la que he visto crecer y desarrollarse", afirmó Cruz a Efe.

Cruz dijo que ha trabajado al menos 70 horas en diferentes tareas que el DNCC ha asignado, como responder a preguntas de delegados durante los actos de la convención, dar la bienvenida a los visitantes en los hoteles, el aeropuerto, entre otras labores.

En cuanto a Nancy Gonzáles Eastman, quien ha trabajado al menos 30 horas, es esencial que los latinos se involucren en la organización de una convención para conocer el proceso político del país que ahora viven.

"Nací en Chicago (Illinois) en 1968 cuando allí se realizó una convención demócrata y por segunda vez puedo ser partícipe de un acontecimiento histórico. No me lo podía perder, cuántas veces puede uno participar de la nominación a la reelección de un presidente", concluyó.