Funcionarios municipales de Tokio que planean comprar unas diminutas islas en el centro de una larga disputa territorial con China recorrieron el área el domingo en una visita dirigida a enviar una señal de propiedad.

El barco, que transportaba 25 expertos y funcionarios, además de periodistas de varias organizaciones de prensa, incluyendo The Associated Press, circunvalaron las cinco islas deshabitadas en el Mar del Oriente de China que son controladas por Japón, pero reclamadas también por China y Taiwán.

Funcionarios municipales dicen que el estudio es crucial y va a incluir mediciones de profundidad para construir un embarcadero en las islas, conocidas como Senkaku en Japón y Diaoyu en China. El gobierno central de Japón no dio permiso para atracar en las islas.

El gobernador de Tokio, Shintaro Ishihara, un nacionalista, ha recaudado 1.450 millones de yenes (19 millones de dólares) en los últimos meses para comprar las islas a la familia japonesa que las posee. Partidarios consideran que si el gobierno posee las islas fortalecería el control de Japón sobre las mismas y enviaría un mensaje más enérgico a China.

Las islas, símbolo de orgullo patriótico en Japón y China, están cerca de importantes rutas marítimas y están rodeadas de aguas ricas en pesca y recursos naturales no explotados.

La cancillería china no comentó de inmediato, pero el viaje ocupó titulares en la prensa del país. La televisión estatal china calificó el viaje de "ilegal".