El funeral de Estado en honor del primer ministro de Etiopía Meles Zenawi, fallecido el pasado lunes en Bruselas a los 57 años, comenzó hoy en la capital Adís Abeba con una misa dirigida por los líderes de Iglesia ortodoxa etíope en el Palacio presidencial.

Tras el servicio religioso, los restos mortales de Meles fueron trasladados a la mayor plaza de la ciudad, la Meskel Square, para recibir el adiós de los ciudadanos y de decenas de jefes de Estado y delegaciones extranjeras que han acudido al funeral.

El cortejo, rodeado de grandes medidas de seguridad, es televisado y emitido en pantallas en estadios y centros de reunión de todo el país.

La plaza Meskel está reservada a un millar de invitados, entre los que se encuentran la esposa del fallecido, Azeb Mesfin, familiares, los miembros del Gabinete, entre ellos el nuevo primer ministro, Hailemariam Desalegn, y 16 jefes de Estado extranjeros.

Los presidentes de Kenia, Ruanda, Yibuti, Nigeria, Somalia, Burundi, Sudán del Sur y Uganda, entre otros, asisten al funeral, así como 13 primeros ministros y otros altos representantes.

Están previstas las intervenciones de los presidentes de Ruanda, Paul Kagame, de Uganda, Yweri Museveni, y de Benin y la Unión Africana (UA), Yayi Boni.

Se esperan también los discursos del presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, y de la presidenta de la Comisión de la UA, la sudafricana Dlamini Zuma, y su predecesor, Jean Ping.

El entierro de Meles es el primer funeral de Estado que celebra Etiopía en los últimos 80 años.

El primer ministro Meles Zenawi murió el pasado 20 de agosto en un hospital de Bruselas debido a una enfermedad que no ha sido rebelada hasta el momento.

Meles dirigió Etiopía desde 1991 (hasta 1995 como presidente, después como primer ministro), cuando derrocó al gobierno de Mengistu Haile Mariam, líder de la Junta Militar que controló el país desde la muerte del emperador Haile Selasie, en 1974, a 1987.