El mando militar de Estados Unidos suspendió la capacitación de las fuerzas afganas mientras revisa sus controles sobre los nuevos reclutas, luego de una serie de ataques mortíferos en agosto por parte de soldados y policías afganos contra sus aliados extranjeros, dijeron el domingo las autoridades.

En lo que va del año, policías o soldados afganos han efectuado 34 ataques contra sus aliados internacionales y de la cifra, al menos 12 tuvieron lugar en agosto. Los integrantes de las fuerzas de seguridad afganas han matado a 45 efectivos internacionales, con la subsecuente tensión en sus vínculos.

Estas acciones violentas han complicado un pilar crucial en el plan de la coalición encabezada por Estados Unidos para que ésta se retire a finales de 2014: el adiestramiento de fuerzas afganas para que asuman la seguridad de su propio país.

El teniente coronel Todd Harrell, portavoz de las fuerzas estadounidenses para operaciones especiales en Afganistán, dijo que los militares norteamericanos han suspendido el adiestramiento durante al menos un mes de unos 1.000 reclutas de la Policía Local Afgana (PLA), un grupo paramilitar que tiene la venia del gobierno y que está subordinado a la autoridad de la Policía nacional pero que funciona independientemente.

Harrell informó que los estadounidenses revisan su sistema de verificación de los antecedentes de los afganos.

"El adiestramiento de los reclutas de la PLA quedó suspendido mientras terminamos este nuevo proceso de control, para analizarlo y ver si hay algo que podamos mejorar", informó Harrell. "Podría tardar un mes. Quizá dos. No lo sabemos", apuntó.

Estados Unidos y sus aliados proporcionan capacitación al ejército y la Policía de Afganistán para que puedan asumir gradualmente la seguridad del país a finales de 2014.

Washington y sus aliados confían en tener adiestrados y listos unos 350.000 afganos para finales de 2012. La expectativa era que éstos encabezaran gradualmente desde la conclusión de 2011 la seguridad en diversas partes de Afganistán.