El presidente de México, Felipe Calderón, presumió hoy de los logros alcanzados en sus seis años de Gobierno, entre ellos los "golpes" al crimen organizado y una política económica prudente, antes de entregar al PRI un país con 50 millones de pobres y sumido en la violencia.

En un extenso documento enviado al nuevo Congreso, elegido en los comicios del 1 de julio, Calderón hace un balance de su gestión a solo tres meses de entregar el poder al opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), tras dos sexenios en manos del conservador Acción Nacional.

En el informe, defiende su decisión de poner a los militares y policías federales al frente del combate al crimen organizado y asegura que la única formar de terminar con "este cáncer es perseverar en la contención de las organizaciones criminales".

Convencido de que durante su gestión se sentaron los "cimientos de una seguridad auténtica y duradera", Calderón -que registra su nivel más bajo de popularidad desde que asumió el poder (46 %)- reiteró su llamado a la próxima Administración a continuar con su "estrategia integral" en esta materia.

"La lucha por la seguridad ha sido una decisión legal y ética cuyo objetivo es recobrar la tranquilidad de los mexicanos", insistió Calderón, duramente criticado por organismos nacionales e internacionales por los elevados índices de violencia y el aumento de abusos cometidos por militares que combaten al narcotráfico.

La ola de violencia que vive México se ha cobrado la vida de unas 50.000 personas desde diciembre de 2006, según cifras oficiales, aunque el Movimiento de Paz con Justicia y Dignidad encabezado por el poeta Javier Sicilia eleva a 70.000 el número de muertos.

A estas críticas se sumaron hoy cientos de personas convocadas por el movimiento estudiantil "Yo soy 132" para protestar ante el Congreso por una gestión que trajo "hambre, exclusión, desinformación, desigualdad, enfermedad, despojo, represión y muerte" al país.

En estos seis años México tuvo la mayor inversión de su historia en seguridad; reformó y depuró sus cuerpos policiacos, y las fuerzas federales dieron importantes golpes a las organizaciones criminales, entre ellos la captura o muerte de 22 de los 37 criminales más buscados del país, señala el informe.

Además, fueron detenidos más de "230 líderes y lugartenientes" de grupos criminales y decomisadas 114 toneladas de cocaína, casi 11 mil toneladas de marihuana, más de 75 toneladas de metanfetaminas, 100 mil vehículos terrestres, 515 marítimos y 578 aéreos y más de mil millones de dólares en efectivo.

"Estas acciones representan pérdidas para los grupos criminales por casi 14 mil 500 millones de dólares, con lo cual se han desarticulado sus redes de control, cooptación y distribución", señala el texto.

En materia económica, Calderón señaló que "sentó las bases para un mejor futuro", y destacó el crecimiento sostenido a largo plazo en los últimos 12 trimestres, que permitió superar la peor crisis desde 1929.

En los últimos seis años, la economía mexicana registró un crecimiento acumulado de 15,13 %, a pesar de que en 2009 el producto interno bruto (PIB) cayó el 6,5 %.

También resaltó la inversión en infraestructura, que pasó de 3,9 % del PIB en 2006 a 4,8 %, y unas reservas internacionales sin precedente por 159.800 millones de dólares, más de una línea de crédito por 73.000 millones de dólares, que protege al sistema financiero ante la volatilidad internacional.

Las finanzas públicas han mantenido un déficit manejable, con un fortalecimiento de los ingresos tributarios que permitieron niveles "históricamente bajos" de la deuda externa, señaló.

Además, en los últimos seis años México generó 5,2 millones puestos de trabajo, si bien en junio pasado 2,5 millones de personas no tenían un empleo y 4,3 millones estaban subempleadas, y captó más de 126.000 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa.

En el ámbito internacional, Calderón destacó su labor en la presidencia del Grupo de los Veinte (G20), interpretada como un "reconocimiento" a la fortaleza económica y al liderazgo de México en el mundo.

"La Cumbre de Líderes del G-20 en Los Cabos generó un plan de acción con medidas concretas para retomar el crecimiento económico", señala el documento, lo que permitió abrir las puertas de México al Acuerdo de Asociación Transpacífico, que dará mayores oportunidades comerciales.

También destacó el papel de su Gobierno como organizador de la Conferencia sobre Cambio Climático (COP16) y la Cumbre de Unidad de América Latina y el Caribe.

El informe, entregado hoy a una comisión legislativa por el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, será presentado por el mandatario saliente el próximo lunes en una ceremonia que se llevará a cabo en el Palacio Nacional, en el centro histórico de la capital.