Tras dos meses de vigencia, el lunes culminará el estado de emergencia en la norteña región Cajamarca, que protesta desde 2011 contra un controvertido proyecto de extracción de oro y cobre, anunció el gobierno el sábado.

La emergencia desplegó la presencia de cientos de uniformados en tres provincias de la región donde a inicios de julio murieron cinco cajamarquinos asesinados a tiros por las fuerzas de seguridad durante violentas protestas.

"No obstante, se informa que las fuerzas del orden se mantendrán en alerta para atender cualquier alteración del orden público", indicó el gobierno del presidente Ollanta Humala en un escueto comunicado enviado a The Associated Press.

El estado de emergencia implica la prohibición de diversos derechos establecidos en la Constitución Política de Perú, entre ellos el derecho a la reunión, libre tránsito y a la inviolabilidad de domicilio.

Según una encuesta realizada en agosto por la firma Ipsos-Apoyo, el 78% de los cajamarquinos se oponen al proyecto minero, mientras que en las zonas rurales cercanas al proyecto el rechazo llega a 83%.

"Nunca hubo motivos para un estado de emergencia, fue un autoritarismo de Humala, ahora lo que le pedimos es que ordene el retiro de la maquinaria de la empresa minera y que identifique a los policías que asesinaron a cinco pobladores", dijo a la AP Idelso Hernández, un dirigente campesino, desde Cajamarca.

El gigantesco plan minero busca extraer más de 200 toneladas de oro y 181 mil toneladas de cobre desde 2017 durante unos 19 años de cuatro lagunas ubicadas en las montañas de Cajamarca, a 560 kilómetros al norte de Lima.

La extracción ejecutada por el consorcio Yanacocha, cuyo mayor accionista es la estadounidense Newmont, implica secar las cuatro lagunas, lo que preocupa a los cajamarquinos que temen disminuyan y se contaminen sus fuentes de agua.

Yanacocha construye cuatro reservorios de concreto que reemplazarían a las lagunas con lo cual aseguran a los campesinos que acumularían más agua que las lagunas, un argumento que no convence a los lugareños.

La defensa del proyecto minero provocó la caída de la popularidad de Humala de 65% en septiembre de 2011 a 40% en agosto. Sus dos primeros ministros también cayeron de sus puestos agobiados por las protestas en menos de un año.

Perú es el segundo productor mundial de cobre y el sexto de oro. Humala llegó al poder el 28 de julio de 2011.