El Gobierno español está dispuesto a respaldar una eventual intervención militar de fuerzas africanas en Mali para recuperar la región norte del país, controlada por separatistas tuareg y grupos islamistas terroristas, y baraja una contribución logística de transporte y labores de inteligencia.

El secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Gonzalo de Benito, avanzó tal posibilidad en una entrevista con Efe, tras dejar claro que esa intervención de efectivos de la Comunidad Económica de África Occidental (CEDEAO) debe ser antes solicitada por el propio Gobierno de Mali y avalada por el Consejo de Seguridad de la ONU.

En los últimos años, recordó De Benito, España ha aumentado su presencia en África Occidental y Mali ocupa un importante papel en la región, clave en la estrategia de lucha contra el terrorismo islamista y la inmigración irregular.

España está dispuesta a ayudar en esa misión, que contará con unos 3.000 militares, no con intervención sobre el terreno ni con ayuda económica, sino en su vertiente de formación y logística.

El número dos de la diplomacia española, en su repaso a los principales asuntos que centran la política exterior de este país y la situación internacional, explicó que España y la comunidad internacional se preparan ya para afrontar la fase de la transición política en Siria, que puede tardar en llegar "unos días o unos meses".

El Gobierno, apuntó, mantiene numerosos contactos con las fuerzas de la oposición siria y este lunes el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo, recibirá a una delegación del Consejo Nacional Sirio encabezada por Abdul Baset Seida, presidente de la principal coalición política de oposición al régimen de Bachar al Asad.

Tras recordar que España ha realizado una contribución humanitaria para Siria de 400.000 euros canalizada a través de Naciones Unidas y Cruz Roja, De Benito adelantó que se hará una nueva aportación económica al sector humanitario.

El secretario de Estado no vio posible una intervención militar en Siria, por la oposición de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU, ni imponer una zona de exclusión aérea como se hizo en Libia, ya que, explicó, no es comparable la fuerza del régimen de Bachar al Asad con la que tenía Muamar el Gadafi.

Respecto a las relaciones con Marruecos, De Benito estimó que "van muy bien por ambas partes, mucho mejor que en los últimos años", y apuntó que es normal que pueda haber "pequeños incidentes" entre países vecinos, que deben seguir resolviéndose "discretamente, sin ningún problema".

A principios de octubre, agregó, se celebrará en Rabat una cumbre bilateral que servirá para hacer balance y aumentar el clima de las buenas relaciones existentes.

Los proyectos que lidera el Ministerio de Exteriores han sufrido las restricciones presupuestarias debido a la crisis económica que sufre España.

No obstante, el secretario de Estado garantizó la continuidad de iniciativas como la Alianza de Civilizaciones, aunque en 2013 España aportará una cantidad "muy inferior" a la del año pasado, cuando destinó 650.000 euros a este foro dirigido, entre otros objetivos, a promover el diálogo entre Europa y los países musulmanes.