El Gobierno británico intervendrá en los próximos días en la creciente disputa generada sobre una hipotética ampliación del aeropuerto de Heathrow con la construcción de una tercera pista de aterrizaje, informa hoy el Financial Times (FT).

El primer ministro británico, el conservador David Cameron, y el viceprimer ministro, el liberaldemócrata Nick Clegg, planean encargar a una comisión independiente que evalúe el futuro de los aeropuertos británicos.

La cuestión de una posible extensión de ese aeropuerto, el de mayor tránsito del país, ha dividido en los últimos meses al Ejecutivo de coalición, donde algunos diputados tories han instado a Cameron a reconsiderar su postura inicial de rechazo a esa posibilidad en aras del crecimiento económico del Reino Unido.

El acuerdo de coalición entre conservadores y liberaldemócratas descarta, por cuestiones medioambientales, que se lleve a cabo cualquier ampliación en Heathrow antes de las próximas elecciones generales en 2015 y el Gobierno solo se ha comprometido a revisar opciones para incrementar la capacidad aérea del aeropuerto.

Situado a 24 kilómetros del centro de Londres, desde Heathrow vuelan anualmente más de 65 millones de pasajeros a más de 180 destinos en más de 90 países y ahí operan 90 compañías aéreas.

Según el FT, tras haber abordado el asunto de urgencia esta semana, Cameron y Clegg anunciarán "en cuestión de días" que han acordado encargar a una comisión de expertos que evalúen los pros y contras de las propuestas existentes acerca de Heathrow.

De esta manera, al dejar el asunto en manos de una comisión independiente, el rotativo señala que los políticos evitarán, al menos de momento, fricciones dentro de la coalición.

Con el país en recesión, algunos diputados tories quieren que el Ejecutivo modifique su postura inicial de rechazo a la ampliación del aeropuerto como parte de un paquete de medidas para tratar de impulsar la economía nacional.

Si bien los programas electorales de los partidos Conservador y Liberal Demócrata incluían su firme oposición a la construcción de una tercera pista de aterrizaje en ese aeródromo, ese asunto ha sido motivo de una creciente tensión dentro de la coalición en los últimos meses.

El pasado marzo, algunos medios sugirieron que el ministro británico de Finanzas, George Osborne, estaba presionando para que el Gobierno reconsiderara la idea.

Desde entonces, varios diputados conservadores han esgrimido el argumento de que el Reino Unido está quedándose atrás en materia de aviación y han argüido que una nueva pista es necesaria para impulsar el comercio y la competitividad.