Al concluir la convención que oficializó su candidatura, el republicano Mitt Romney ingresa a la recta final de la campaña con un objetivo único: convencer a los estadounidenses desilusionados con el presidente Barack Obama de que el demócrata tiene la culpa de la situación económica y que él es el único que puede repararla.

"Tú sabes que hay algo mal con el trabajo que él ha hecho como presidente cuando el mejor sentimiento que tuviste, fue el día que votaste por él", dijo Romney al aceptar la nominación republicana que lo eludió hace cuatro años.

Fue el inicio de una argumentación final que, según sus colaboradores, va a centrarse en los empleos — el tema que domina las mentes de los electores — entre ahora y el momento de las elecciones del 6 de noviembre, para que el republicano intente ganarse el respaldo de los electores que depositaron su fe en Obama hace cuatro años pero que se han desilusionado con un desempleo trabado en 8,3% y una economía trastabillando.

Los sondeos muestran una apretada contienda a nivel nacional y en los estados claves, lo que asegura que la dura campaña, cargada de ataques, va a proseguir con el mismo tono hasta noviembre.

Los retos de Romney son grandes. La mayoría de los votantes prefiere a Obama sobre Romney, quien tiene problemas para establecer conexión con el público. Muchos también están convencidos de que el presidente ganará un segundo mandato.

Romney tiene menos alternativas que Obama para conseguir victorias en un número suficiente de estados que le permitan lograr los 270 votos del Colegio Electoral que se necesitan para ganar la Presidencia. Y la imagen de Romney ha sido mermada por una serie de mensajes proselitistas de Obama y de sus aliados que describen al republicano como un empresario cruel que elimina empleos.

Sin embargo, Romney tiene una ligera ventaja en algunos sondeos sobre Obama en el asunto de quién llevaría mejor la economía. Con su equipo de campaña y los comités de acción política que lo favorecen se prevé también que Romney tenga una significativa ventaja financiera ante el presidente y sus seguidores. Además también sería favorecido por lo siguiente: la mayoría de los estadounidenses dice que el país va en la dirección equivocada con Obama.

Mientras el énfasis será puesto en la economía y el empleo, el personal de Romney intentará aprovechar asuntos afines como la reforma al bienestar social y los programas sociales para ganarse más adeptos entre determinados grupos.

Podrá apoyarse en su candidato vicepresidencial Paul Ryan como el principal crítico de Obama para que le ayude a lograr simpatías. Eso fue lo que hizo el también legislador de Wisconsin cuando se presentó en la convención.

Para mostrar su lado más personal, Romney recurrirá incluso a su esposa, Ann.

De aspecto cálido y carismático, Ann Romney intervino en la campaña esta semana y consiguió buenas críticas por su mensaje del martes ante la convención. Según colaboradores, Ann Romney estará en la campaña todo el tiempo que sea posible.

En el discurso de aceptación de la candidatura, el ex gobernador de Massachusetts afirmó que los estadounidenses estaban a la espera de un gran cambio cuando Obama asumió el cargo, pero que esas esperanzas han dado paso a la decepción y la división.

Romney agregó, sin dar detalles, que tiene la meta de crear 12 millones de empleos y que lo hará aprovechando al máximo los recursos energéticos del país, al dar a los ciudadanos las habilidades necesarias para los empleos de hoy en día y del futuro. Prometió reducir el déficit y controlar el costo de la atención médica.

"La esperanza y el cambio tienen un poderoso atractivo. Pero esta noche haré una sencilla pregunta: si sintieron emoción cuando votaron por Barack Obama, ¿no deberían sentirse así ahora que es presidente?", declaró Romney al aceptar formalmente su nominación como candidato presidencial en la Convención Nacional Republicana.

Romney tendrá sólo unas cuantas oportunidades más para enviarle un mensaje concreto a los estadounidenses que todavía se preguntan si tiene lo que se necesita para ser presidente.

Con ese fin, es mucho lo que está en juego para los tres debates de octubre entre los candidatos presidenciales.

Romney se ha estado preparando leyendo gruesos textos. Sus asesores consideran que estos encuentros directos con Obama son la mejor oportunidad que tiene Romney para demostrar verdaderamente cuánto tiene contra el presidente.

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Kasie Hunt está en Twitter como: http://www.twitter.com/kasie

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Gráfico interactivo de AP en español:

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