El narcotraficante mexicano Eduardo Arellano-Felix fue extraditado hoy a Estados Unidos para ser juzgado por cargos de lavado de dinero, tráfico de estupefacientes y crimen organizado en San Diego, informó el FBI.

La extradición fue anunciada por la fiscal del Distrito del Sur de California Laura E. Duffy, quien señaló que Eduardo Arellano-Felix deberá comparecer el próximo 4 de septiembre en un juzgado de San Diego.

"Esta extradición es un significativo paso en nuestro esfuerzo por poner a otra figura clave de la Organización Arellano-Félix ante un tribunal de Estados Unidos para enfrentar cargos muy graves. Estamos agradecidos al gobierno de México por la asistencia", indicó Duffy en un comunicado.

Arellano-Felix, de 55 años, fue arrestado por las autoridades mexicanas en Tijuana, en octubre de 2008 tras un tiroteo con la Policía y en 2010 fue otorgada la orden de extradición.

Por su parte, el agente especial de la Agencia Estadounidense Antidroga (DEA, por su sigla en inglés), William R. Sherman, aseguró que la extradición de Eduardo Arellano-Felix "marca el final de una investigación de más de 20 años de este peligroso cartel narcotraficante".

Eduardo Arellano-Félix controlaba junto a sus hermanos Ramón, Benjamín y Francisco el cartel mexicano de los Arellano Félix, que controló entre 1986 y 2002 el tráfico de drogas entre EE.UU. y México, especialmente a través de Mexicali y Tijuana.

Eduardo Arellano-Félix era el último de los hermanos que quedaba en libertad, después de que Francisco fuese capturado por el Servicio de Guardacostas de EE.UU. en 2006.

Previamente, Benjamín Arellano había detenido en 2002 en México y en 2007 se aprobó su extradición a Estados Unidos.

El cartel de Tijuana comenzó a desmoronarse con el fallecimiento de Ramón Arellano en 2002 en un tiroteó en Sinaloa.