Hace tres años las mexicanas Pamela y Paola Wong se aventuraron en la industria de la moda creando la firma Pink Magnolia.

Tras lograr cautivar a un pequeño mercado de "fashionistas" mexicanas, las hermanas se adentran al consumo masivo con "El clóset de vainilla", una nueva línea que se distribuirá en cadenas de autoservicio, terreno poco explorado por los diseñadores jóvenes con el que buscan sacar el concepto de moda de un entorno elitista.

"Siempre tuvimos la inquietud de permear cualquier tipo de mercado. La moda es para todos", dijo Paola, directora creativa de la firma, a The Associated Press la noche del jueves durante el lanzamiento de la marca.

"(Cuando niñas) nos volvíamos locas en cualquier tienda. Nunca fuimos de que la moda se comprara en un sólo lugar y a un sólo precio. El buen gusto lo puedes encontrar en todos lados. ¿Por qué no en un autoservicio?", agregó.

La nueva línea está disponible desde el miércoles en la cadena de supermercados Comercial Mexicana, que en un inicio la distribuirá en 60 de sus tiendas, en las que tendrán una ubicación especial.

En su primera colección, la dupla ofrece piezas básicas en tonos intensos como rosa, azul y morado, que no rebasan los 300 pesos (unos 23 dólares). Los blazers, faldas y blusas son combinables entre sí e ideales para crear atuendos en capas.

Y con ellas las Wong pretenden educar al nuevo comprador.

"¿Dónde quedan las 'teenagers' (adolescentes), las niñas que no saben cómo comprar? Es un mercado que no estaba atendido", reflexionó Paola, de 24 años.

"Buscamos que la población despierte su interés por estar a la moda y diferenciarnos como cualquier otra capital de moda, pero desde abajo", agregó Pamela, de 27 años, directora comercial de la firma.

"El clóset de Vainilla" es una propuesta masiva, pero surgió en el exclusivo ambiente del Mercedes-Benz Fashion México, donde las Wong han presentado varias colecciones de su línea de mayor costo.

"Fue el eslabón clave que nos dio conexión con el autoservicio", precisó Paola. "Siempre dijimos que la plataforma no era un fin, sino un medio, pero teníamos que demostrarlo", precisó Pamela.

Beatriz Calles, directora de la Semana de la Moda de México, fue quien motivó a las hermanas luego de notar las carencias que las cadenas de supermercados tenían en su oferta de ropa.

"No necesitas crear el hilo negro, simplemente ver lo que está sucediendo en otras parte", dijo Calles, quien tomó como ejemplo a la cadena Target de Estados Unidos, que constantemente colabora con grandes diseñadores para crear colecciones asequibles.

"No puedes ser elitista y decir que únicamente la gente de cierto estatus se puede vestir a la moda", explicó Calles, quien funge como directora de la nueva línea, que renovará su oferta cada tres meses y a la que podrían añadir calzado y accesorios.

En los últimos años, la escena de nóveles diseñadores mexicanos ha buscado alternativas para dar mayor proyección a sus firmas a través de colectivos, tiendas multimarcas y colaboraciones con marcas de alcance masivo como lo han hecho Alejandra Quesada, Julia y Renata y Manhes Massun para la firma Sister, entre otros.

Pero las Wong son las primeras en salir de su boutique ubicada en el exclusivo barrio de Polanco para apostarle a un nicho que dicen está estigmatizado "sólo en México".

"Así como está creciendo Colombia o Brasil, México tiene que dar pasos, sino se va a quedar atrás", expresó Paola.

Su salto de las pasarelas a los pasillos de supermercado, a decir de Calles, contribuirá a cambiar la moda local, en la que los diseñadores buscan ingresar a tiendas por departamentos aun siendo incipientes.

"Creo que sí somos un parteaguas", dijo Calles. "Tiene que cambiar la mentalidad del negocio y tenemos que abrirnos. Si queremos internacionalizar la moda tenemos que empezar en nuestro país y hacer que los mexicanos consumamos moda de los diseñadores mexicanos", aseguró la experta.