La gobernadora del estado Falcón, donde se encuentra la refinería de Amuay, Stella Lugo, indicó hoy que hay más de 1.200 viviendas afectadas por la explosión que se produjo en ese centro industrial el pasado sábado, y admitió que aún los vecinos tienen miedo después de lo sucedido.

"Ya tenemos 1.218 viviendas afectadas que hemos venido evaluando", indicó la gobernadora del estado noroccidental venezolano en declaraciones al canal estatal de televisión VTV.

Lugo dijo que, además, se ha atendido a 17 comerciantes con locales en los alrededores de la refinería que quedaron destruidos y agregó que se han empezado a entregar casas a los afectados.

En los próximos días se entregará medio centenar de viviendas a guardias nacionales que lo perdieron todo en el siniestro, ya que además de algunas áreas de la refinería la explosión y el posterior incendio afectaron a un destacamento de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y a una zona vecina de viviendas.

La refinería de Amuay, en el Centro Refinador Paraguaná (CRP), uno de los mayores del mundo, sufrió una explosión por una fuga de gas por motivos que aún se desconocen el sábado pasado que originó una onda expansiva que destrozó y derrumbó viviendas y un fuego en el patio de tanques que se logro controlar al cabo de cuatro días.

De acuerdo con el último balance oficial, 42 personas murieron, 8 permanecen desaparecidas y más de un centenar debieron ser atendidas como consecuencia de la tragedia.

"Sin duda, tengo que decirlo con mucha responsabilidad, hay por supuesto miedo, hay un impacto que ocurrió en la madrugada del sábado, las personas tienen muchísimo miedo", indicó Lugo.

"Hay un sentimiento, no en contra del CRP, sino un sentimiento por lo que ocurrió por la tragedia", agregó.

No obstante, la gobernadora, del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), señaló que el turismo y el movimiento comercial en la Península de Paraguaná ha recuperado la "normalidad", mientras continúan las tareas de desescombro y reconstrucción.