La exsecretaria de Estado de EEUU Madeleine Albright y los hijos de la nobel de la paz birmana y líder opositora, Aung San Suu Kyi, se encontraban entre los 2.082 nombres retirados ahora de la lista de enemigos del Estado birmano.

El Gobierno de Myanmar, como se denomina oficialmente el país, ha publicado en su página web la lista de los nombres eliminados esta semana de la lista negra, entre los que se encuentran activistas birmanos, empresarios o periodistas locales y extranjeros que podrán viajar libremente por el país asiático.

Se trata de un nuevo paso en el proceso de apertura emprendido en 2011, aunque unas 4.000 personas continúan registradas como una amenaza para la seguridad nacional, informan los medios birmanos.

Entre los nombres retirados se encuentran Alexander Aris y Khim Aris, hijos de Suu Kyi; el líder del Gobierno en el exilio, Sein Win; la doctora Cynthia Maoung, activista y fundadora de la clínica Mae Tao en Tailandia o Zipporah Sein, líder de la minoría étnica karen.

Personas extranjeras incluidas en la medida son la expresidenta filipina ya fallecida, Corazón Aquino; Brad Adams, director de Human Rights Watch; el cantante tailandés Carabao; el periodista de la CNN Dan Rivers o Adrees Latif, el fotógrafo de Reuters que ganó el Premio Pulitzer con la foto del periodista japonés muerto en las protestas de Rangún en 2007.

Esta medida fue tomada una semana después de que el Gobierno birmano anunciara de manera oficial el levantamiento de la censura en los medios de comunicación tras cerca de medio siglo de férreo control estatal.

El Gobierno del presidente birmano, Thein Sein, comenzó a relajar las restricciones a la información en diarios y revistas después de que en marzo de 2011 asumiera las riendas del país y fuera disuelto el régimen militar que estuvo en el poder desde 1962.

Birmania, donde desde hace meses se lleva a cabo una reforma política destinada a la democratización política, ha abierto el diálogo con la oposición, ha excarcelado a la mayoría de los presos políticos, ha aprobado la creación de sindicatos y ha autorizado las manifestaciones, entre otras medidas reformistas.