El líder de la izquierda mexicana, Andrés Manuel López Obrador, anunció hoy que no acepta el resultado del Tribunal Electoral que declaró válidas las elecciones presidenciales del 1 de julio y llamó a la desobediencia civil "por la vía pacífica".

En un mensaje a los medios, el candidato presidencial de la coalición de izquierda Movimiento Progresista en los comicios del 1 de julio aseguró que no reconocerá "el poder ilegítimo surgido de la compra del voto y otras violaciones graves a la Constitución".

"Las elecciones no fueron limpias, ni libres, ni auténticas", afirmó López Obrador, quien convocó a una manifestación para el próximo 9 de septiembre en el Zócalo de la capital mexicana para definir los pasos a seguir en su defensa de los "derechos individuales y sociales de los ciudadanos".