La economía brasileña creció un 0,4 por ciento en el segundo trimestre de 2012 frente al primero, informó hoy el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

La expansión del Producto Interior Bruto (PIB) fue del 0,5 por ciento en comparación con el mismo período del año pasado, según el organismo estatal.

El resultado, pese a que confirma la tendencia de desaceleración de la considerada sexta economía del mundo, registró una mejoría con respecto al primer trimestre, cuando el crecimiento solo fue del 0,1 por ciento en comparación con el trimestre inmediatamente anterior.

El crecimiento del primer trimestre fue revisado hacia abajo porque inicialmente había sido calculado en 0,2 por ciento.

Según el IBGE, Brasil solo creció un 0,6 por ciento en el primer semestre del año, frente a la expansión del 3,8 por ciento registrada en los seis primeros meses de 2011.

De la misma forma, el crecimiento acumulado en doce meses hasta junio fue del 1,2 por ciento, en comparación con el 1,9 por ciento registrado hasta marzo y del 2,7 por ciento hasta diciembre.

Las cifras divulgadas hoy por el organismo estatal coinciden con las previsiones de los economistas del mercado, que proyectan para este año un crecimiento de solo el 1,73 por ciento.

De confirmarse esas previsiones, Brasil registrará en 2012 su menor crecimiento desde 2009, cuando el PIB se retrajo un 0,6 por ciento.

Los números del IBGE también confirman la desaceleración de Brasil ya que, tras haberse expandido un 7,5 por ciento en 2010, la economía solo creció un 2,7 por ciento el año pasado.

La pequeña recuperación del segundo trimestre fue impulsada por la agropecuaria, cuya producción creció un 4,9 por ciento comparada con el primero.

El sector servicios creció un 0,7 por ciento, pero la industria disminuyó un 2,5 por ciento.

La industria, que es el sector más afectado por la crisis internacional, es el que más presiona la desaceleración de la economía brasileña en general.

La producción industrial en el segundo trimestre se redujo un 2,4 por ciento frente al mismo período del año pasado y la acumulada en los seis primeros meses de 2012 se retrajo un 1,2 por ciento.

Por subsectores, la industria de la transformación registró en el segundo trimestre una producción un 2,5 por ciento inferior a la del primero, la extracción mineral se retrajo un 2,3 por ciento y la construcción civil un 0,7 por ciento.

El consumo de las familias, que ha sido en los últimos años un motor de la economía, creció un 0,6 por ciento en el segundo trimestre frente al primero, por debajo de la expansión del 1,1 por ciento del consumo del Gobierno.