Brasil creció en el segundo trimestre un 0,4 por ciento, un ritmo inferior a las previsiones oficiales, debido a la debilidad de la industria, el sector que más ha sufrido con la crisis internacional y que frenó la recuperación del país.

El dato de crecimiento ha sido el mejor para Brasil en los últimos doce meses, pero situó al gigante suramericano como la economía emergente más frágil a la crisis, con peores resultados que sus vecinos continentales y sus socios del BRICS (Rusia, India, China y Sudáfrica), según datos oficiales brasileños divulgados hoy.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, afirmó hoy que Brasil ha superado "la peor fase" de la crisis y sostuvo que la economía "está acelerando gradualmente" después del estancamiento del primer trimestre, cuando registró un alza marginal del 0,1 por ciento.

"La expectativa es que continuemos en trayectoria de aceleración, que el tercer y cuarto trimestres sean mejores que el segundo, que estuvo fuertemente influenciado por la crisis internacional, que no mejoró y también afectó a los países emergentes", dijo Mantega en una rueda de prensa en Sao Paulo.

El peor sector fue la industria, que cayó un 2,5 por ciento en el trimestre, con un parón en segmentos con un gran peso en la economía y que están orientados a la exportación, como la extracción de recursos minerales, la automoción, el material electrónico, la farmacéutica y el ramo de ropa y calzado.

En los últimos meses el Gobierno ha concentrado sus esfuerzos en conceder incentivos y rebajas tributarias a las industrias que emplean a más mano de obra, en especial a la automotriz, para evitar despidos y fomentar el consumo en el mercado interno.

Mantega recordó que las ayudas tardan meses en surtir efecto, por lo que se podrán sentir especialmente en los últimos meses del año, cuando se espera que el conjunto de la economía acelere.

El ministro garantizó que la economía crecerá a un ritmo del 4 por ciento interanual entre octubre y diciembre y consolidará su recuperación en 2013.

El presidente de la patronal Confederación Nacional de la Industria (CNI), Robson Andrade, coincidió en el análisis al indicar hoy que el sector aumentará su producción en el segundo semestre gracias a los incentivos gubernamentales y porque las fábricas han conseguido reducir sus existencias.

Andrade destacó que "no ha habido despidos" en la industria "debido a esas expectativas de mejoría en el segundo semestre", que va a preceder un 2013 en el que el sector crecerá en torno al 4 por ciento o 4,5 por ciento, según sus cálculos.

Lejos de los malos resultados industriales, la agricultura y el sector servicios mostraron una incipiente recuperación entre abril y junio.

El campo aumentó su producción un 4,9 por ciento, un dato muy positivo para uno de los mayores exportadores agropecuarios del mundo, pero que se debió en parte al varapalo que había sufrido el sector en el trimestre precedente, cuando cayó un 5,9 por ciento.

Los servicios registraron su tercer trimestre positivo seguido, con un alza del 0,7 por ciento, que reflejó la recuperación de los bancos, aseguradoras y las empresas dedicadas a la información, la salud y la educación, entre otros.

En la perspectiva de la demanda, el consumo de las familias, uno de los principales motores de la economía brasileña, subió un 0,6 por ciento, en su tercer resultado positivo seguido, pero que indica una trayectoria descendente.

La formación bruta de capital, que incluye las inversiones en maquinaria, cayó un 0,7 por ciento con lo que encadenó un año entero de resultados negativos.

El sector exterior también arrojó malos resultados, con un aporte negativo del 3,9 por ciento de las exportaciones, que han aquejado especialmente el descenso de las ventas de minerales, automóviles y otros productos industriales.

Manuel Pérez Bella