El ex director de prisiones de República Dominicana, Mario Acosta, compareció el viernes ante un tribunal acusado de haber aceptado un soborno de un narcotraficante preso.

La fiscal Yenny Reynoso, solicitó al tribunal que se le dicte a Acosta prisión preventiva por un año mientras se desarrolla la investigación.

Es la primera vez que un ex director de prisiones es acusado de vínculos con un narcotraficante. Acosta, con más de dos décadas de ejercicio en el Ministerio Público, se había desempeñado hasta febrero pasado como subprocurador general de la República, cuando fue nombrado director de prisiones, cargo que ejerció hasta el 17 de agosto.

En esa fecha se le pidió su renuncia debido a la investigación, y se encuentra detenido desde el martes pasado.

La fiscalía cuenta con grabaciones telefónicas entre Acosta y un reo que sirvió como intermediario entre el narcotraficante Pascual Cordero y el ex director de prisiones para realizar la entrega del supuesto soborno, aseguró Reynoso.

Cordero es considerado por la procuraduría como uno de los principales distribuidores de drogas en los barrios de Santo Domingo y está bajo prisión preventiva junto con otras 15 personas por narcotráfico, lavado de activos y homicidio.

La fiscalía también presentó ante el tribunal documentos que prueban que Acosta se reunió el 18 de abril pasado, "sin explicación alguna", con Cordero en la cárcel.

De acuerdo con la acusación, Acosta hizo diversas gestiones para trasladar ilegalmente de cárcel a Cordero, quien le habría ofrecido a través de otros presos al menos un millón de pesos (unos 25.000 dólares).

"No he recibido ningún soborno, yo soy un hombre serio, honesto, que no me presto para eso", dijo Acosta tras ser interrogado por la fiscal Reynoso.

Al insistir en la inocencia de su cliente, el abogado del ex funcionario, Néstor Victorino, consideró que "por un simple millón de pesos Mario Acosta no se va a involucrar en eso". Victorino solicitó la libertad de su cliente.

El tribunal deberá determinar si existen indicios para que Acosta permanezca en la cárcel como preso preventivo o le impone alguna otra medida de coerción, como libertad bajo fianza mientras la fiscalía profundiza la investigación y presenta de forma oficial los cargos.