El déficit del Estado español alcanzó en los siete primeros meses del año los 48.517 millones de euros, el 4,62 % del PIB, debido a unos ingresos por importe de 52.177 millones y unos gastos de 100.694 millones.

Este déficit es un 25,8 % superior al registrado en el mismo periodo del año pasado, aunque los datos permiten garantizar que se está cumpliendo la senda de convergencia dictada por Bruselas, explicó la secretaria de Estado de Presupuestos del Gobierno español, Marta Fernández Currás.

En términos de caja -ingresos y pagos cuando efectivamente se realizaron-, el déficit se situó en 30.956 millones, el 2,95 % del PIB.

Los ingresos por impuestos directos y cotizaciones sociales alcanzaron los 53.447 millones de euros, el 5,3 % más que hace un año, y la recaudación por IRPF llegó a 45.007 millones de euros, el 2,3 % más, mientras que por el impuesto de sociedades se obtuvieron 5.895 millones, el 23,8 % más.

En cuanto al IVA, los ingresos cayeron el 9,2 % hasta 30.067 millones, una recaudación que Hacienda cree que mejorará en los últimos meses por la subida de tipos.