El déficit exterior por cuenta corriente español se situó en 17.134,5 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone un descenso del 30,27 % respecto al mismo período de 2011, según los datos publicados hoy por el Banco de España.

Esta reducción se explica por el aumento del 19,12 % del superávit de la balanza de servicios, que sumó 16.377,9 millones de euros, gracias al incremento de los ingresos procedentes del turismo y los viajes, que crecieron el 0,92 % hasta junio, y del superávit de otros servicios, que casi se cuadruplicó.

Asimismo, la reducción del déficit exterior por cuenta corriente es achacable también a la disminución del 25,61 % del déficit comercial (hasta los 15.579 millones de euros), lo que fue posible por el superávit no energético, mientras que el déficit generado por la factura de la energía comprado en el exterior aumentó alrededor del 14,5 %.

El déficit de rentas aumentó el 2 % en los seis primeros meses del año y sumó 12.055,4 millones de euros, mientras que el déficit por transferencias corrientes -en las que se engloban las remesas que envían los emigrantes a sus países de origen- creció el 5,73 %, hasta los 5.878,1 millones.

La cuenta de capital, que recoge las transferencias de capital procedentes de la Unión Europea, generó un superávit de 2.414,2 millones de euros, frente a los 2.906 millones de un año antes.

De la diferencia entre el déficit por cuenta corriente y la cuenta de capital se concluye que la economía española tuvo una necesidad de financiación de 14.720,3 millones de euros, el 32,06 % menos que en el mismo semestre de 2011.