Cinco policías y dos civiles resultaron heridos hoy por esquirlas de dos petardos que fueron activados por presuntos delincuentes comunes en un descampado de la ciudad colombiana de Cali, informaron las autoridades locales.

Los artefactos estallaron con cerca de media hora de diferencia en Meléndez, un sector del suroeste de Cali, y fueron atribuidos por el comandante de la Policía Metropolitana de la ciudad, el general Fabio Castañeda, a la delincuencia organizada.

El oficial aseguró a Efe por teléfono que "los responsables son bandas de la delincuencia común en razón a los golpes contundentes que se le han venido dando en las últimas semanas".

"En este tiempo hemos desarticulado tres bandas, con treinta capturados, entre ellos uno apodado 'Anticristo'", agregó el jefe policial, que asumió personalmente la coordinación del caso en el lugar de los hechos.

Castañeda explicó que los petardos habían sido enterrados en un descampado por miembros de bandas que se dedican al narcotráfico, la extorsión y el asesinato a sueldo.

El primero, dijo, fue activado al paso de una patrulla y causó heridas leves a un policía y daños pequeños en el vehículo de los uniformados y en un automóvil.

El otro petardo estalló tras la llegada al lugar de técnicos antiexplosivos con una perra adiestrada en la detección de explosivos, agregó Castañeda.

"La perra se salvó y les salvó la vida a los técnicos por cuanto percibió la activación del artefacto y corrió fuera del área", sostuvo el jefe policial, quien indicó que esta segunda deflagración causó heridas a cuatro policías y a dos civiles, leves en todos los casos.

Entre lo heridos está un reportero gráfico del diario bogotano El Tiempo.