Cientos jordanos volvieron hoy a salir a las calles del país en un nuevo viernes de protestas para pedir reformas políticas y el fin de la corrupción.

Según pudo constatar Efe, centenares de personas, la mayoría simpatizantes de los Hermanos Musulmanes, se manifestaron tras el rezo musulmán del viernes en Ammán, donde marcharon desde la Gran Mezquita de Husein hasta la plaza Najil.

Los participantes en la protesta cantaron lemas y llevaron carteles que pedían la disolución de la Cámara baja del Parlamento y criticaban el sistema electoral.

También instaron a boicotear los próximos comicios generales, previstos para finales de este año, si el proceso de votación se lleva a cabo de acuerdo con la actual ley electoral.

En junio pasado, el rey Abdalá II ratificó una nueva norma electoral, diseñada para ser la columna vertebral del plan de reforma política prometido por el monarca, pero que fue rechazada por la oposición, en especial los islamistas.

La ley estipula un sistema de votación mixto, que permitirá a cada ciudadano depositar dos votos: uno para su distrito electoral y otro a nivel nacional.

Este sistema, según los opositores, favorece a los candidatos individuales en detrimento de los presentados por los partidos, así como a las zonas tribales sobre las grandes ciudades.

Los manifestantes de hoy en Ammán gritaron, además, eslóganes contra el Gobierno del primer ministro Fayez Tarauneh por apoyar este sistema electoral.

Protestas similares se desarrollaron en otras ciudades del país como Karak (centro), Tafileh (sur), Irbid (norte) y Salt (oeste).