Roger Federer confiesa que una de las vicisitudes de ser padre y jugador al mismo tiempo es que pesca los gérmenes cuando sus hijas se enferman.

Más allá de eso, Federer ha sabido conciliar perfectamente sus responsabilidades como padre y tenista en el circuito profesional.

Acompañado en los torneos por su esposa Mirka, además de las mellizas Charlen Riva y Myla Rose, Federer se encuentra de vuelta en el primer lugar del escalafón mundial a los 31 años.

"Me han salido bien las cosas, aunque tampoco ha sido fácil", reflexionó el suizo al iniciar su marcha en el Abierto de Estados Unidos, donde intenta convertirse en el primer jugador con más de 30 años que se proclama campeón desde Pete Sampras en 2002.

"No es que ya hemos superado esto, pero indudablemente ahora es más fácil, ahora que (las niñas) tienen tres años y no son unas recién nacidas", dijo Federer.

Otro premio es tener la satisfacción de que las chicas pudieron verle ganar en julio su séptimo título en Wimbledon: "no hay nada mejor que eso, un sueño hecho realidad".

Si se lo pregunta, Federer no es el único treintañero que se encuentra en plenitud en el circuito.

Esta edición del US Open arrancó con 33 jugadores mayores de los 30, un récord de la era abierta, sin incluir a un Andy Roddick que celebra la tercera década este jueves y quien aprovechó una conferencia de prensa este mismo día para anunciar que se retira después de este torneo.

Según la ATP, cada Grand Slam disputado esta temporada eclipsó los récords particulares de jugadores sobre 30 en los cuadros: 37 actuaron en el Abierto de Francia y 34 tanto en Wimbledon como en Australia.

Al comenzar la semana, 22 de los 100 primeros del mundial tenían 30 años o más, y en un momento al inicio de la temporada llegaron a ser 27.

El lado negativo, si se le quiere describir de esa forma, es que ya no se ve a adolescentes festejando títulos en las grandes citas como lo hicieron Rafael Nadal, Boris Becker y Michael Chang.

El australiano Bernard Tomic es el único menor de 20 entre los 100 primeros.

Próximo a cumplir los 31, el español David Ferrer es un ejemplo de lo que él considera es un "ciclo". En su mejor temporada, ha ganado cinco títulos en tres superficies diferentes, además de alcanzar las semifinales en Roland Garros y los cuartos de final en Australia y Wimbledon.

"El jugador se mantiene ahora mejor físicamente, se ha evolucionado el tema de aguantar más", dijo Ferrer al ser consultado por The Associated Press. "Los jugadores jóvenes maduran más tarde ... Recuerdo que cuando yo empecé, con 19 y 20, ya era top 100; eso era algo inusual, que no era normal".

Esta fue una lección que Guido Pella tuvo que aprender, luego que en 2008 se perfilaba como una promesa del tenis argentino tras destacarse en el circuito juvenil. No fue hasta ahora, con 22 años, que logró disputar su primer Grand Slam tras superar la 'qualy' del US Open.

"Pensé que el tenis era fácil, cosa que fue el error más grande que cometí en vida", dijo Pella tras perder en primera ronda contra el ruso Nikolay Davydenko, de 31. "Se me dieron algunos resultados buenos, rápidos, que no supe manejarlos para nada ... y éste es un deporte cruel, así que se me complicó bastante".

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Eric Núñez está en Twitter como http://www.twitter.com/EricNunezAP