El presidente egipcio Mohammed Morsi llegó el jueves a Teherán, para la primera visita de un líder egipcio a Irán en décadas.

Morsi asiste a una cumbre del Movimiento No Alineado, y deberá transferir el liderato del bloque de 120 naciones a Teherán.

La televisión estatal iraní mostró en una transmisión en vivo al presidente iraní siendo recibido por el mandatario iraní Mahmud Ahmadineyad en el salón de conferencias de la cumbre en la capital iraní.

Irán suspendió sus lazos diplomáticos con Egipto en 1979 a causa del acuerdo de paz de El Cairo con Israel. Desde la revolución Islámica de 1979, Irán ha considerado a Israel su mayor enemigo.

La cúpula gobernante en Irán saludó la revuelta popular del 2011 en Egipto que finalmente llevó a Morsi, un islamista, a la presidencia.

Representantes de más de 100 países asisten a la cumbre.

Teherán tiene una ambiciosa agenda para la reunión, incluyendo el lanzamiento de un plan de paz incluyendo a Egipto, Irán y otros tres países para ayudar a resolver la crisis en Siria, su importante aliado regional. Pero los combatientes opositores sirios han rechazado cualquier papel para Irñan en un plan que ellos y otros dicen tiene escasas probabilidades de éxito.

Irán está empleando la cumbre además para contrarrestar afirmaciones de Estados Unidos de que Teherán ha sido aislado por su programa nuclear. Occidente dice que Irán está tratando de desarrollar armas atómicas, mientras que Teherán asegura que el programa tiene fines exclusivamente pacíficos.