El ex presidente maldivo Mohamed Nashid no sufrió un golpe de Estado el pasado febrero, en contra de lo que el mandatario denunció y recogió la prensa, según un informe publicado hoy por una comisión apoyada por la Commonwealth y la ONU.

"La dimisión (de Nashid) fue voluntaria y por libre elección, no fue causada por la coerción ilegal ni la intimidación", aseguró la llamada Comisión de Investigación Nacional (CNI), que mantuvo que "el cambio de presidente fue legal y constitucional".

La CNI, establecida por decreto presidencial un par de semanas después de la salida de Nashid el 7 de febrero, presentó estas conclusiones en un informe de 62 páginas supervisado por tres asesores legales extranjeros.

Nashid, del Partido Democrático Maldivo (MDP), había sido reemplazado en el cargo ese mismo día por su entonces vicepresidente, Mohamed Wahid, del Partido de Unidad Nacional (NUP), y en el país se registraron durante días disturbios y protestas.

La comisión investigadora desacreditó la denuncia del depuesto presidente según la cual fue apuntado en la cabeza con una pistola para dimitir, y dijo que esta afirmación "fue luego pulida para insinuar que fue una metáfora".

"Tal arma no existió. Las únicas armas en su cercanía eran las de su equipo de protección (...), no hay pruebas que sugieran que fueran una amenaza", dijo el organismo.

La CNI mantuvo además que pese a la multitud de alegaciones de Nashid de que existió un complot para forzarle a dimitir, "fue imposible encontrar una teoría clara y consistente" sobre los autores de esa conspiración y cómo y cuándo pudo haber ocurrido.

El organismo admitió que Nashid se desplazó "en medio de una turba agresiva y fue insultado" el día de su abandono, aunque argumentó que "estaba siendo protegido y no hay pruebas de que el personal militar estuviera en su contra".

En virtud de los hechos analizados, la comisión descartó que se registrase un golpe de Estado en el pequeño archipiélago -"nada cambió en términos constitucionales"-, y atribuyó la situación de debilidad de Nashid a su pérdida de apoyos políticos.

"Es evidente que el presidente perdió el apoyo de la coalición que lo había llevado al poder", afirmó la comisión.

En el informe se precisa que esa situación condujo a que "a finales de 2011 (Nasheed) estaba seriamente alienado", aunque no especifica las razones que le indujeron a abandonar el poder.

"Como no hubo una dimisión coaccionada ilegalmente y el subsiguiente traspaso de poderes fue acorde a la Constitución, esta Comisión no tiene recomendaciones en estos asuntos", agregó la CNI.

La comisión pidió, no obstante, investigar las acciones policiales -reconoció que hubo "actos de brutalidad"- y "abordar el clima de aparente descontento y división impulsado por medios de comunicación politizados".

"Para contrarrestar esta tendencia hay que promover ética periodística", aconsejó el organismo, en alusión a que la prensa internacional dio por buena la versión de Nashid de que había sido objeto de un golpe de Estado.