La tormenta tropical "Isaac" continúa perdiendo fuerza mientras se adentra en la zona central del estado de Luisiana, con lo que en las próximas horas podría convertirse en depresión tropical (vientos inferiores a 63 kilómetros por hora).

Así lo detalló hoy el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos en su boletín de las 12.00 GMT, en el que indicó que, sin embargo, aún sigue dejando fuertes lluvias y elevando el nivel del agua por todo el norte del golfo de México.

Sus vientos máximos sostenidos se han reducido hasta los 75 km/h y avanza lentamente (13 km/h) hacia el noroeste (305 grados), para adentrarse en la zona centro de Luisiana.

El CNH ubicó la tormenta sobre Luisiana, a 60 kilómetros al sureste de Alexandría y a 205 kilómetros al noroeste de Nueva Orleans (31,1 grados norte y 91,8 oeste).

Por ello se mantiene en alerta la zona interior de Luisiana y hasta la frontera entre Misisipi y Alabama, incluidos los lagos de Pontchartrain y Maurepas.

El CNH prevé un giro hacia el nor-noroeste durante este jueves y aún más al norte este viernes, día en que podría llegar al estado de Arkansas e incluso el sur de Misuri en la noche.

"Los mayores vientos se están produciendo sobre el agua o cerca de la costa", detalló ese organismo, que espera que "Isaac" continúe debilitándose durante las próximas 48 horas, con lo que esta misma noche podría convertirse en una depresión tropical.

En cualquier caso, advierte de que, "aunque ya no es un huracán, aún provoca oleaje (de hasta tres metros en Misisipi y el sureste de Luisiana) e inundaciones peligrosas", al tiempo que se siguen formando tornados aislados.