Funcionarios de inteligencia de Pakistán confirmaron el jueves que un ataque de un avión teledirigido estadounidense la semana pasada cerca de la frontera con Afganistán mató al hijo del fundador de la poderosa red extremista Haqqani, en un duro golpe a uno de los más temidos grupos que combaten a las tropas extranjeras en Afganistán.

Badruddin Haqqani, que ha sido descrito como el comandante de operaciones de la red, fue muerto el 24 de agosto en uno de tres ataques contra escondites de extremistas islámicos en el Valle de Shawal, en al área tribal de Waziristán del Norte, dijeron dos altos funcionarios de inteligencia que hablaron a condición de anonimato.

La presencia de la red Haqqani, mayormente afgana, en Waziristán del Norte ha sido una gran fuente de fricciones entre Pakistán y Estados Unidos. El gobierno de Barak Obama ha llamado reiteradamente a Islamabad a que impida que el grupo utilice el territorio pakistaní como base para lanzar ataques en Afganistán, pero Pakistán se ha negado — una posición que muchos analistas piensan se debe a los fuertes lazos históricos del país con el fundador de la red, Jalaluddin Haqqani.

Los funcionarios pakistaníes de inteligencia no especificaron cual de los ataques del 24 de agosto mató a Badruddin, pero dijeron que éste salía de uno de los escondites cuando los misiles estadounidenses hicieron blanco. La confirmación de su muerte provino de fuentes dentro del Talibán, que está aliado con la red Haqqani, y agentes en el área, dijeron. Pero ni los funcionarios ni sus fuentes habían visto el cadáver.

Previamente, fuentes de la inteligencia pakistaní habían dicho que estaban 90% seguras de que Badruddin había muerto en un ataque el 21 de agosto en una parte diferente de Waziristán del Norte. NO estaba clara la causa de la discrepancia.

La agencia de inteligencia afgana dijo hace varios días que sus operativos habían confirmado la muerte de Badruddin, pero no dio detalles. Un importante comandante del Talibán también confirmó la muerte.

Sin embargo, un vocero el Talibán en Afganistán, Zabiula Mujahid, rechazó entonces los reportes, diciendo que se trataban de propaganda enemiga.