Decenas de familiares de víctimas de la dictadura chilena (1973-1990) que se reunieron en Santiago y otras ciudades para conmemorar el Día Internacional del Detenido Desaparecido, pidieron hoy "el término de la impunidad".

"Lo más importante es el término de la impunidad, en un concepto que englobe verdad total y justicia plena. Pedimos el respeto a los derechos humanos hoy día en Chile", señaló a la prensa la titular de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Lorena Pizarro.

Pizarro pidió también terminar con el decreto ley de amnistía, el fin de la aplicación de la ley antiterrorista al pueblo mapuche y terminar con la criminalización de la protesta social, en alusión a las multitudinarias protestas que llevan a cabo los estudiantes en demanda de una mejor educación pública.

Una iniciativa de la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos (Fedefam) apoyada por Naciones Unidas instauró, desde hace algunos años, el 30 de agosto como el Día Internacional del Detenido Desaparecido.

También en este día, la directora del Museo de la Memoria, Romy Schmidt, depositó una ofrenda floral a los pies de la cruz del Patio 29, en el Cementerio General de Santiago, en una ceremonia en donde sólo participaron familiares de víctimas de violaciones a los derechos humanos.

Schmidt recalcó la importancia de recordar lo vivido en la dictadura con la esperanza de que "al fin termine la búsqueda de quienes están desaparecidos en el país, y la esperanza de buscar un futuro de defensa de promoción de los derechos humanos".

En tanto, otros familiares de las víctimas del régimen militar se reunieron en el céntrico Paseo Ahumada de la capital chilena donde hicieron un llamado a las Fuerzas Armadas a denunciar a los violadores de derechos humanos que aún faltan por identificar.

Desde allí marcharon hasta Londres 38, frente a la casa que usaron los militares como centro de represión y exterminio, donde realizaron un homenaje a las 96 personas que fueron asesinadas o hechas desaparecer en ese lugar durante los años que duró la dictadura de Augusto Pinochet.

En la dictadura, 2.279 chilenos murieron a manos de agentes del Estado, de los que 1.192 están en condición de detenidos desaparecidos, según estableció en 1991 el informe Rettig.

En esta misma línea, la Comisión Valech, que en 2004 certificó en Chile 27.255 casos de tortura cometidos durante la dictadura de Pinochet, recibió desde febrero de 2010 más de 32.000 nuevos casos de tormentos.

El pasado domingo, decenas de personas realizaron una caminata hasta la Casa de la Memoria José Domingo Cañas, donde recordaron a los 54 detenidos desaparecidos que pasaron por ese centro de torturas de la dictadura.

En tanto, familiares que llegaron hoy hasta el Parque por la Paz de Villa Grimaldi, también un centro de tormento durante el régimen, hicieron un llamado a los militares para que colaboren en entregar la información.

En esa casa de torturas estuvo recluida la expresidenta Michelle Bachelet y su madre Angela Jeria.