El Gobierno colombiano y los indígenas Nasa del convulso departamento del Cauca pondrán en marcha este jueves la primera de cuatro comisiones con las que se busca alcanzar la paz en la región, informaron hoy fuentes gubernamentales.

Un comunicado del Ministerio del Interior precisa que la mesa "Tierra y Territorio" se instalará este jueves en Popayán, la capital del departamento del Cauca, escenario en los últimos meses de enfrentamientos entre fuerzas de seguridad del Estado y guerrilleros de las FARC, que han dejado varias víctimas mortales y heridos.

"Estas comisiones dan continuidad a lo acordado entre el presidente (Juan Manuel) Santos y los líderes indígenas en (el resguardo) 'La María'", señaló el ministro del Interior, Federico Renjifo, en el comunicado.

Tanto en la esta comisión, como en las tres restantes y que no se han instalado, se discutirán las propuestas de las partes que se reunirán todas las semanas a partir de la fecha y por los dos meses siguientes y luego entregarán un informe al presidente Santos.

El Consejero Mayor y Representante Legal del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), Jesús Antonio Chávez, tendrá presencia en las tres comisiones de trabajo, cuyas Secretarías Técnicas serán asumidas de manera compartida entre el Ejecutivo y las comunidades indígenas.

"Destacamos la actitud de las comunidades indígenas del norte del Cauca, gracias a lo cual este diálogo se viene realizando sin contratiempos", remarcó Renjifo.

Resaltó el desempeño de los testigos de la Organización de Naciones Unidas en Colombia, de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos; y la Organización de Estados Americanos (OEA), al igual que el del sacerdote jesuita Francisco de Roux.

Hasta el momento se han cumplido más de cinco reuniones de acercamiento con los dirigentes indígenas, incluyendo el encuentro con el presidente Santos en el resguardo indígena de "La María", municipio de Piendamó, Cauca, el pasado 15 de agosto.

La situación de seguridad en la zona indígena del norte del Cauca se agravó desde comienzos de julio pasado, cuando las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) incrementaron sus ataques y hostigamientos a bases o estaciones militares y policiales.

Entonces los nasas se movilizaron para exigir la salida de estos "actores armados", incluso con acciones de desalojo a empujones de soldados de una base rural de Toribío que poco después regresaron a sus puestos y la expulsión de rebeldes de varios controles carreteros.

Los diálogos entre el Gobierno y los indígenas han tenido como garantes a delegados de la ONU, la OEA y varios entes estatales.

Los indígenas reclaman, además de autonomía territorial, que el Gobierno saque al Ejército y a la Policía de sus territorios, a lo que el Gobierno se ha negado rotundamente.