El Gobierno colombiano y los indígenas del departamento del Cauca formalizaron hoy en Popayán la primera de las tres mesas de negociación que acordaron para buscarle una salida al conflicto en el territorio aborigen del suroeste del país.

Esta primera mesa, que se ocupará de los asuntos de tierras y territorio, fue instalada bajo el liderazgo del viceministro del Interior, Aníbal Fernández de Soto, y el consejero mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), Jesús Chávez.

"Llegamos a las negociaciones con la mejor disposición", dijo a Efe por teléfono el portavoz del Cric, Vicente Otero, para quien la formalización de este primer comité de trabajo se da en un momento muy oportuno, sobre todo por el anuncio de que el Gobierno ha avanzado en acercamientos para un diálogo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Otero explicó que la expectación es por una salida al conflicto armado interno, que golpea muy fuerte a los aborígenes del Cauca, en particular a los nasas o paeces, cuyas autoridades están reunidas en la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acín).

La etnia Nasa, con unos 100.000 miembros y distribuida por una decena de localidades del norte del Cauca, dio origen estas negociaciones al declararse a comienzos del pasado julio en "resistencia permanente" para exigir la salida de sus tierras de todos los "actores armados".

El movimiento hizo necesaria la presencia en la región del presidente Juan Manuel Santos, quien en menos de un mes viajó en dos ocasiones a la zona, la más reciente el pasado 15 de agosto, cuando se reunió con los aborígenes en La María, una reserva de los nasas, y acordó con ellos estas negociaciones.

El portavoz del Cric dijo a Efe que las sesiones de la mesa de tierra y territorio, en la Universidad Autónoma Indígena Intercultural, irán hasta el viernes.

Según el acuerdo con el Ejecutivo, esta mesa es la responsable de los asuntos de reforma agraria, consulta previa, concesiones minero energéticas, autonomía territorial y territorios ancestrales indígenas.

En los próximos días, las partes instalarán las otras dos mesas, una sobre derechos humanos, conflicto armado y paz, y salud, educación y comunicaciones.

Como en las reuniones previas que llevaron al acuerdo para estas negociaciones, a las sesiones de Popayán asisten como garantes representantes de la ONU, la Organización de Estados Americanos y la Defensoría del Pueblo de Colombia, lo mismo que el superior de los jesuitas en el país, Vicente de Roux.