El Fisco argentino anunció hoy que exigirá a las entidades bancarias que detallen cada uno de los gastos realizados por los titulares de tarjetas de crédito y destacó que las compras fuera del país a través de este sistema sufrirán un cargo adicional del 15 por ciento.

"Deberán informar el detalle de la totalidad de los consumos realizados por los titulares de tarjetas de crédito y sus adicionales, desde septiembre, tanto en el país como en el exterior, en este caso, identificando el país donde se realizaron los gastos", declaró en rueda de prensa el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray.

Echegaray señaló que la información que reciban de los bancos será cruzada con las solicitudes de adquisición de moneda extranjera para viajar al exterior con el objetivo de evitar operaciones fraudulentas.

El titular de la AFIP avanzó también que mañana se publicará en el Boletín Oficial la resolución número 3.378, que supone un recargo "del 15 por ciento sobre el monto total de los consumos en el exterior que realicen los turistas de alto poder adquisitivo", que para Echegaray son la inmensa mayoría de los que pagan con tarjeta.

"El 99,9 por ciento de aquellos contribuyentes que realizan compras con tarjetas de crédito en el exterior están incluidos en los regímenes de ganancias y bienes personales", impuestos que se aplican a partir de sueldos netos de 5.800 pesos (1.250 dólares), dijo el titular del Fisco argentino.

Ese 15 por ciento adicional, que los bancos empezarán a cobrar en el resumen mensual de los gastos de septiembre, podrá deducirse más tarde del impuesto de ganancias, por lo que Echegaray descartó que se trate de un aumento de la presión tributaria.

El funcionario reconoció que la medida "desalentará las compras en el exterior", pero insistió "en que no es un nuevo impuesto".

Según los datos facilitados por Echegaray, hasta junio de 2012 se contabilizaron 168.000 tarjetas, con un gasto total de 7.400 millones de pesos (1.594 millones de dólares), pero su uso se ha disparado desde julio debido a las nuevas restricciones cambiarias, que dificultan la adquisición de divisas extranjeras.

Las nuevas medidas anunciadas por la AFIP se enmarcan en una campaña del Fisco para aumentar la recaudación, reducir el fraude y "desdolarizar" la economía argentina.