El 46 % de los jubilados estadounidenses tienen tan solo 10.000 dólares o menos ahorrados al morir, según un informe reciente que cita hoy la página web del sitio especializado en finanzas MarketWatch.

Pese a esa escasez de recursos, James Poterba, profesor de economía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y coautor del estudio, comentó en declaraciones a MarketWatch que "eso no significa que su nivel de vida sea muy bajo".

La investigación mostró que mientras algunos jubilados viven justo en el nivel o por debajo del nivel de pobreza, otros disfrutan de buena salud y riqueza, y otros tienen pocos ahorros pero cuentan con un ingreso decente.

El estudio observó la situación de los jubilados desde 1993 a 2008 y sus conclusiones, según dijo Poterba, muestran que la capacidad de esos hogares para absorber imprevisto como un gasto médico sustancial puede ser limitada.

"No tienen muchos activos líquidos que puedan usar", afirmó el experto.

Cuando se mide el patrimonio neto, incluidos los ahorros, el patrimonio inmobiliario adquirido, el valor de los beneficios de Seguro Social y las pensiones, el panorama financiero de los jubilados cuando mueren no es tan penoso.

Los que vivían solos cuando murieron tenían activos promedio de unos 142.000 dólares y aquellos cuyos cónyuges habían muerto antes tenían activos promedio de 253.000 dólares, según el estudio.

"No se puede generalizar afirmando que los ancianos viven tribulaciones financieras, o que los ancianos la pasan bien", dijo Poterba. "Hay muchas variaciones dentro del grupo", agregó.

"Hay, claramente, un grupo de hogares que tienen ingresos relativamente bajos y activos financieros también bajos -añadió-. En el otro extremo está un grupo que tiene activos financieros más que suficientes para enfrentar cualquier contratiempo".