Un total de 56 bolivianos de los 443 que se beneficiaron con el indulto en las cárceles de Chile fueron detenidos tras cruzar la frontera de su país porque tienen antecedentes penales y problemas judiciales, informó hoy el director de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos.

En declaraciones a Efe, Llanos explicó que las 56 personas fueron separadas del grupo al llegar ayer a la frontera, procedentes de la ciudad chilena de Iquique, y fueron detenidas porque "tenían problemas judiciales" en Bolivia.

Señaló que los 56 reos pasaron la noche en celdas judiciales en la ciudad andina de Oruro y en el transcurso de las próximas horas los fiscales definirán si serán puestos en libertad definitiva o si deben cumplir alguna pena.

"No es que esas personas van a entrar a centros penitenciarios, sino (que se las detuvo) para verificar bien sus datos y no tener dudas, a fin de que la sociedad no esté preocupada y también por un tema de seguridad ciudadana", dijo Llanos.

En su opinión, "va a ser mínimo" el número de personas que irá a prisión, pues en la mayoría de los casos, se trata de gente que tenía prohibido salir del país o que fue procesada en los años 90 y que probablemente cumplió su condena antes de viajar a Chile.

El fiscal de Distrito de Oruro, Gonzalo Martínez, señaló por su parte que cuatro fiscales están encargados de verificar "si estos ciudadanos aún tienen alguna responsabilidad penal de cumplir con la justicia boliviana".

Según Martínez, entre los detenidos hay 12 personas con "sentencias condenatorias", mientras que alrededor de 40 tienen denuncias que datan de hace más de una década.

El traslado de los 443 reos bolivianos es fruto de una ley de indulto, aprobada el pasado abril por el Congreso chileno, que establece una amnistía a más de 6.000 presos de diversas nacionalidades que hayan sido condenados por delitos menores con el objetivo de descongestionar las cárceles de ese país.

Los reos que pasaron la frontera sin inconvenientes llegaron anoche a Oruro, donde fueron recibidos por sus familiares.

Llanos calificó de "positivo" y "muy humano" el operativo porque gracias al indulto chileno, varias familias bolivianas pudieron "volver a integrarse".

"Estoy muy tranquilo y muy contento de que las familias puedan reunirse, reintegrarse y que puedan tener una posibilidad de emprender su vida en libertad. Espero que el hecho de haber estado en cárceles les haya permitido arrepentirse a estas personas y entrar al lado lícito", concluyó el funcionario.