La policía francesa desmanteló hoy dos campamentos de gitanos en barrios populares de Marsella y Créteil, ciudad limítrofe con París, en los que vivían unas 150 personas de origen extranjero, indicaron las respectivas prefecturas (delegaciones del Gobierno).

En Marsella actuaron unos cincuenta agentes que desalojaron a los alrededor de un centenar de gitanos (entre ellos una veintena de niños) que ocupaban dos terrenos en el distrito 13 al norte de la ciudad.

La prefectura de esta ciudad del sureste de Francia indicó que la justicia había emitido dos dictámenes para la expulsión en marzo y en julio y que a la mayor parte de los ocupantes se les había propuesto el dispositivo de ayuda para el retorno a sus países, que incluye el transporte en avión y algo de dinero.

La operación de Créteil se inició hacia las 8.00 locales (6.00 GMT) junto al hospital Henri Mondor, donde estaban acampados una cincuentena de gitanos, a los que la delegación del Gobierno señaló que se les iban a proponer lugares de alojamiento alternativo en municipios limítrofes.

Los desmantelamientos de estos campamentos se han multiplicado durante el verano y han generado cierta polémica en Francia, cuyo gobierno ha dicho que seguirán cuando se trate de asentamientos ilegales, pero que les propondrá otros alojamientos y que va a facilitar su inserción laboral levantando algunos obstáculos laborales a los ciudadanos rumanos y búlgaros en Francia.