Una delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA) destacó hoy en Asunción la disposición de todos los sectores de Paraguay para encaminar un proceso transparente con vistas a las elecciones generales de 2013.

El jefe de gabinete de la OEA, Hugo de Zela Martínez, hizo esa apreciación en el marco de la visita que iniciaron el martes último en la capital paraguaya para coordinar la asistencia de una misión de seguimiento del proceso electoral paraguayo.

Esas tareas se realizan a pedido de las autoridades paraguayas, tras la crisis generada con la destitución del presidente Fernando Lugo a través de un juicio político en el Legislativo y la asunción de su vicepresidente, Federico Franco, el 22 de junio pasado.

De Zela Martínez dijo en rueda de prensa que captaron de "forma clara", tras la serie de reuniones con autoridades y representantes de partidos políticos paraguayos, el deseo de que el proceso electoral con vistas a los comicios del 21 de abril del año próximo sean "libres, participativos, transparentes y abiertos".

El encargado de la delegación, que también incluye al secretario de Asuntos Políticos de la organización, Kevin Casas-Zamora, habló en esos términos, luego de entrevistarse con el canciller paraguayo, José Félix Fernández Estigarribia, en la sede de la Cancillería.

Remarcó que recibieron, además, con agrado la predisposición de que la misión de seguimiento de la OEA, que se instalaría en el país en noviembre próximo, esté encabezada por el expresidente de Costa Rica Óscar Arias, como ya lo habían anunciado con anterioridad.

De Zela Martínez dijo que también recibieron una denuncia realizada por el Frente de Trabajadores del Estado sobre presuntos despidos masivos tras la destitución de Lugo, cuyo mandato de cinco años debía concluir el 15 de agosto del año próximo.

Al respecto, comentó que harán llegarán a las autoridades de la OEA ese reclamo y otros que están vinculados a la situación de los derechos humanos en el país.

Los representantes de la OEA llegaron a esta capital después de que el secretario general del organismo, José Miguel Insulza, anunciara el día 22 pasado el envío de la misión de observación.

El Gobierno de Franco cursó esa invitación oficial a la OEA para contar con el acompañamiento de observadores del organismo en el proceso electoral y tras la crisis política generada con la destitución de Lugo, quien sostiene que fue víctima de un "golpe de Estado parlamentario".

No obstante, la Constitución paraguaya contempla la figura del juicio político al presidente y su reemplazo por el vicepresidente si es destituido.

El Consejo Permanente de la OEA volvió a debatir hace una semana la situación de Paraguay, pero sigue sin consensuar la postura que adoptará.

La crisis derivó en la suspensión de Paraguay en el Mercosur y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que sostienen que en el país se produjo un "quiebre democrático" y que solo reconocerán a las autoridades que sean electas en 2013.