El presidente de Ecuador, Rafael Correa, consideró hoy al proceso de diálogo iniciado en busca de la paz en Colombia como un "momento histórico oportuno" para que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) depongan las armas.

El anuncio del Gobierno colombiano sobre el comienzo de un proceso de paz es una noticia que "debe alegrar" a toda América, "al mundo entero", dijo Correa en su programa televisivo y radial semanal, que se emitirá el próximo sábado pero que grabó hoy en la localidad de Nayón debido a que mañana viajará a Europa.

Para Correa, el conflicto armado en Colombia, que lleva cerca de medio siglo, "ya perdió su razón de ser".

El jefe de Estado indicó que "es claro" que en el siglo XXI la lucha armada no es el camino para combatir la miseria ni las injusticias.

"Así que es el momento histórico oportuno para que las FARC depongan las armas, se integren a la vida política, luchen por la vía democrática si es que quieren cambiar la realidad colombiana, es ahora o nunca que se puede lograr la paz en Colombia", indicó el gobernante.

"Ojalá estos diálogos resulten finalmente en la paz definitiva para Colombia que es la paz para nuestra América, para la patria grande. Adelante y mucha suerte", apuntó el gobernante.

El pasado lunes el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció que ha iniciado "conversaciones exploratorias" con las FARC e invitó al Ejército de Liberación Nacional (ELN) a sumarse a la negociación para poner fin al conflicto armado.

Santos afirmó que el incipiente proceso de paz se logrará "con prudencia, con cautela y con decisión" y llamó a la sociedad colombiana a apoyar ese propósito.

Al día siguiente, el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, dijo que su país estaba listo para colaborar "en cuerpo y alma" si le pidieran que ayudara en las conversaciones.

"El que tengamos una frontera tranquila y sin conflictos es la mejor noticia que en décadas América Latina habrá recibido, es el único punto de conflicto importante que todavía vivíamos en el continente", afirmó entonces Patiño.