Los Gobiernos de China y Egipto lanzaron hoy un llamamiento en favor de una solución política lo antes posible a la crisis siria, informó la agencia oficial Xinhua.

En un comunicado conjunto al término de la visita de tres días del presidente egipcio, Mohamed Mursi, a Pekín, ambos países expresaron su oposición a las intervenciones militares en Siria e instaron al régimen del presidente Bachar al Asad y a todas las partes implicadas en la crisis a poner fin a la violencia.

China y Egipto creen que la comunidad internacional debe respetar las aspiraciones de cambio en la región e instan a las partes en disputa en esos países a resolver sus desacuerdos mediante un diálogo político pacífico y que incluya a todos, que permita que los pueblos exploren caminos adecuados a sus condiciones nacionales y que lleven a la paz, democracia, prosperidad y estabilidad, agrega.

Mursi, quien hoy llegó a Irán para participar en la Cumbre de No Alineados tras partir de China, ha presentado una propuesta para resolver la crisis en Siria, tras el fracaso del plan de paz de la ONU.

La propuesta de Mursi incluye la creación de un grupo de contacto, que estaría formado por Turquía, Irán, Egipto y Arabia Saudí.

China ha sido el primer país que Mursi ha visitado en su mandato fuera de Oriente Medio y África, algo que se ha interpretado en Pekín como una búsqueda de Egipto de reorientar su política exterior más allá de sus aliados tradicionales, Washington y Riad, y de buscar nuevas inversiones para una economía egipcia en declive.

China, junto a Rusia, ha bloqueado en dos ocasiones la imposición de nuevas sanciones contra Siria en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU.